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MARI ÁBREGO

Hace pocas fechas nos dejaba uno de los más grandes alpinistas que ha dado el montañismo navarro en toda su historia. Comprometido con las grandes montañas de la Tierra, Mari Ábrego, hizo del alpinismo, y aun más del himalayismo, un mundo de creación y de compromiso total con el estilo alpino o el estilo ligero.
En este breve escrito me gustaría centrarme en el Mari Ábrego Hombre, en el Poeta que llevaba dentro y que en sus numerosos artículos publicados en distintas revistas, especialmente en Pyrenaica, la revista de la Federación Vasca.
Recuerdo cuando leí su escrito sobre la ascensión a la Sur del Aconcagua en estilo alpino (la primera en este estilo). Mari explicaba de una manera sincera sus temores, sus emociones, sus amores, y finalmente su formidable escalada a este paredón de casi tres mil metros de desnivel. Este bellísimo escrito me marcó para siempre.
Y que decir de su bonito libro “JANNU, UNA PRIMAVERA DE NUESTRAS VIDAS”, en la que los 6 componentes de la expedición alcanzaron la cumbre de este difícil siete mil (casi ocho mil). Este libro es uno de los mejores que he leído en mi vida, donde destaca el Poeta que era Mari Ábrego, un hombre con una gran sensibilidad.
Su escalada en estilo alpino con Josema Casimiro el año 1986 al K2, sin cuerdas fijas, catapultó a ambos alpinistas a una merecida fama mundial. Aun así, pienso que no todo el mundo es consciente de lo que significa escalar el K2 sin cuerdas fijas y sin oxigeno. Los dos navarros lograron esta ascensión TOP, y después muy pocos han logrado seguir sus pasos en este mismo estilo alpino.
Mari Ábrego siempre participó en expediciones muy ligeras, a poder ser de sólo dos miembros. En este estilo escaló otras grandes montañas: El frío Denali por el Espolón Cassin, la Cara Este del Huandoy, la Arista Norte del Humashraju (ambos en Perú), el Makalu, el Broad Peak, el Nanga Parbat y el Cho Oyu, entre otros.
En Pyrenaica leí otro escrito suyo sobre la ascensión al Makalu en estilo muy ligero y con un ataque final en estilo alpino.
¡Qué artículo tan hermoso! El Gran Poeta Mari, sensibilidad a flor de piel… romanticismo y creación cuando los ochomiles estaban vacíos y el alpinista soñaban sus própios sueños…
Fuíste un espejo para mi, donde mirarme e intentar seguir un camino similar. Te quedó el Everest tras 4 intentos sin cumbre, pero fuíste poeta en sus aristas y paredes, y llegaste muy arriba.
Grandes alpinistas se han ido últimamente… ahora tu Mari… ¡pena y dolor sentimos los que aquí nos quedamos!
Allí donde estés continua escribiendo, siendo el Poeta sensible que muchos pudímos conocer.
AGUR, MARI!