en Editoriales revista Desnivel

Rescate en Aragón. Juegos políticos

LO dijo Groucho Marx: “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los re- medios equivocados”. Es la máxima que ha seguido el Gobierno de Aragón en la recién aprobada Ley de Regulación y Coordinación de los Servicios de Salvamento de Aragón. Pero no solo hace suya la genial frase, sino que aún es capaz de mejorarla: “La política es el arte de buscar problemas donde no los había…”. En otras circunstancias, de no estar inmerso nuestro país en esta terrible crisis económica y de no tratarse de un asunto de importancia vital, hasta podríamos sonreír.

La incongruencia autonómica
En Aragón se realiza un 40% de los rescates de montaña de nuestro país. Los grupos que allí operan (GREIM de la Guardia Civil) son reconocidamente eficaces y eficientes, además de suponer un costo mínimo para el Gobierno aragonés. Otras autonomías que no siguieron este modelo, guiados seguramente por motivos “políticos” y no de eficiencia y efectividad, y decidieron asumir estos servicios, pronto se dieron cuenta del gasto que les ha originado y ahora, en época de vacas flacas, buscan la fórmula para repercutirlo sobre los rescatados. Algo que, además de discutible, no cubriría sino una parte ínfima del coste real de estos servicios. En algunas comunidades el servicio está duplicado y en demasiadas ocasiones desde el 112 no se llama al grupo más preparado o con base cercana al lugar de la intervención. Todos hemos oído casos trágicos por el afán de apuntarse medallas, algunos en los tribunales.

¿Dónde estaba el problema?
¿Alguien entiende dónde estaba el problema para que fuera necesaria esta ley? Ante las protestas, el Gobierno aragonés se limita a emitir una nota de prensa vacía de contenido: “En la ley se habla de funciones de los bomberos, pero no de competencias que sigue teniendo la Guardia Civil”. No es eso lo que hemos leído en la ley: “La competencia es del Gobierno aragonés (…) y la función de los bomberos”. Se supone que Aragón, por ahora, mantendrá el convenio con la Guardia Civil, pero el objetivo está escrito: crear un costoso servicio de rescate autonómico. No solo hablamos de costos, también de pérdida de conocimiento en un oficio, el de rescatador en montaña, que lleva muchos años aprender, ya que lo que está en juego es demasiado importante: vidas humanas. Un oficio en el que no hay margen para el error. En el que no hay margen para juegos políticos.

(Editorial publicado en el número 323 Mayo 2013 de la revista Desnivel)