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APRENDER DE LAS DERROTAS

¿Qué es FRACASAR?

¿Cuándo “FRACASO”?

Es necesaria una buena capacidad para aprender de los fracasos y mejorar con las derrotas para lograr la excelencia en cualquier empeño humano.

 

Me sentía mal, muy mal.

Lo único que deseaba era irme de aquel lugar lo antes posible. No quería hablar con nadie. No quería comer. Y no estaba dispuesto a contestar a las típicas preguntas («¿Qué pasó?», «¿Ganaste?»). Ahora ya no me importa, pero en aquel momento probablemente fue una de las cosas más importantes de mi vida. Por último, me di cuenta de que en la vida hay un montón de fracasos mucho más importantes.

Los fracasos importantes afectan de forma muy especial nuestra autoestima. Como consecuencia, podemos acabar dudando de nosotros mismos, hacernos daño, preocuparnos e incluso sentirnos culpables. Aunque a veces todo esto es abrumador para la persona que siente el fracaso, no hay razón alguna para que sea así. Es útil en estas situaciones recordar que el fracaso no eres tú: es simplemente algo que en ese momento sientes. Tienes otras muchas cualidades, y para los demás eres mucho más que ese fracaso. Puedes afrontar la derrota y valerte de ella para crecer como persona. Los sentimientos dolorosos acabarán desapareciendo: siempre acaban desapareciendo. Es verdad que has fracasado, pero has sacado algo positivo de la experiencia: ahora eres una persona más fuerte y más sabia, quizá también mejor deportista.

Aprendí que tenía que estar un poco más calmado durante la competición, y empecé a poner en práctica estrategias para lograr este objetivo.

Finalmente, puse orden en mis ideas. Empecé a buscar las lecciones positivas que podía extraer de aquella experiencia tan desafortunada.

 

Me pregunté a mí mismo: ¿Qué he aprendido sobre mí mismo? ¿Qué he aprendido de la gente que me rodea? ¿Qué he aprendido sobre qué pasa cuando se compite en situaciones de estrés? ¿Cuáles son las cosas que me pueden ayudar en el futuro? Sólo entonces el fracaso se convirtió en una experiencia positiva que me permitió aprender muchas cosas. Y gracias a todas esas cosas que aprendí; pude volver a competir al año siguiente.

Fracasar es humano… y todos somos humanos. Todas las personas que piensan, sienten y viven sufren alguna vez un fracaso.

Nadie escapa al fracaso, ni siquiera los mejores. «Tu tarea consiste en hacer el viaje desde la derrota que acabas de sufrir a tu próxima victoria lo más rápida, suave y cómodamente que puedas».

No sacarás nada positivo si te empeñas en dar vueltas a las cosas negativas o que escapan a tu control. Es mejor que utilices la energía limitada de la que dispones de forma constructiva para dirigirla hacia metas positivas. El fracaso puede hacer que te sientas como alguien que no sirve para nada o del que nada positivo cabe esperar.

Sin embargo, el fracaso también sirve para que descubras los puntos fuertes que hay en ti, para aprender a ser tenaz cuando aparezcan obstáculos en tu camino, para conocerte mejor, para examinar tus prioridades, para ver las cosas en perspectiva y para reflexionar sobre a dónde te diriges, cómo y por qué.

 

No hay derrota cuando he logrado APRENDER algo, por mínimo que sea.

 

Al terminar un partido en que gane o perdí, ¿en que me debo fijar?:

  • Lo rescatable, lo bueno o positivo del partido.
  • De lo que YO hice, cuales fueron mis puntos buenos (¿Qué hice bien?).
  • ¿Qué debo mejorar?
  • Detectar los puntos débiles y dejarlos como objetivos a mejorar.

La Derrota y la frustración no están en el marcador, están en no MEJORAR.

¿Qué es FRACASAR?

¿Cuándo “FRACASO”?

Cuando logro aprender algo… no hay fracaso, hay ganancia, ÉXITO!

Ps. Mg. Sergio Miranda.