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Cuidado de los gatos

Después de varios usos, los pies de gatos van perdiendo poco a poco las cualidades que tenían el primer día, lo que nos lleva a achacarles problemas de fabricación, materiales defectuosos, etc. cuando caemos o no nos dan las prestaciones que deberían tener.

Para aumentar la durabilidad en óptimas condiciones de los pies de gatos es importante seguir una serie de consejos que nos ahorraran unos cuantos quebraderos de cabeza, gastos innecesarios, perder el olfato…

– Transportar los gatos en la parte superior de la mochila para que no se aplasten.

– Ponernos los gatos con cuidado, evitando que salgan arrugas en la lengüeta, los cordones, etc., ya que no sólo nos hará daño en el pie, sino que puede llegar a deformar el calzado.

– Si llevamos los gatos muy apretados y nos molestan, es mejor quitárnoslos y colgarlos de un mosquetón mientras bajamos una vez acabamos la vía, en lugar de llevarlos cual chancleta.

– Cuando estás a píe de vía y no escalando, quítate los gatos y ponlos en un lugar protegido del Sol.

– La suela de los gatos debe estar completamente limpia, tanto al guardarlos como al empezar a escalar la vía. Cuando vayamos a guardarlos, debemos dejarlos bien limpios usando un cepillo de cedras duras y un trapo húmedo.

 

Cuando acabemos de usarlos, es mejor dejar que los gatos se sequen al aire (no meterlos directamente en la mochila o guardarlos en un lugar cerrado).

 

– Si le pasamos un cepillo de cedras metálicas finas mejorará la adherencia (pero ojo con lijarlos demasiado ya que acabaremos con el espesor de la goma).

 

– El interior de los gatos podemos lavarlo con agua fría y un poco de jabón neutro, pero con mucho cuidado. Hay gente que los lavan en un barreño, dejándolos en remojo un rato y aclarándolos para secarlos en la sombra (los gatos de piel natural se quedan un poco duros por el agua).


– Cuando no los usamos se pueden rellenar con papel de periódico (mantiene la forma y quita algo de olor), hormas, etc., evitando las arrugas.

 

Cambiar la suela antes que esté totalmente desgastada, así se evita dañar la banda de la puntera.

– Si es posible, ten un par de gatos, unos para el roco, vías fáciles o calentar, y otro más nuevo y de mejor calidad para las vías más duras.

Estos son sólo unos ejemplos para alargar y mejorar la vida de nuestros gatos, pero en resumen, cuanto mejor trato les demos, más duración en estado óptimo tienen, lo que supone un ahorro y comodidad a largo plazo.