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Rodellar, el mejor lugar para escalar del mundo, pese a la crisis

  Ya lo sé, hoy tenía que contaros lo de la prima de riesgo y las medidas de Rajoy para que “paguemos” la crisis, también tengo preparado una batería de medidas para solucionarla con los escaladores; tranquilos, no la voy a escribir no sea que se den cuenta como pasó con el post sobre la gasolina. Tampoco sobre el cierre del Cañón del Fin del Mundo, lo haré con una carta a Cospedal que sigue sin darse cuenta. Hoy voy a hablaros de Rodellar, el mejor lugar para escalar del mundo, ya sabéis que pienso que la mejor escuela es Cëusse.

Rodellar, en el valle del Mascún

Rodellar es un pueblo oscense que hace unos años estuvo a punto de quedar abanadonado como tantos otros. Entonces empezaron a llegar los barranquistas, luego los escaladores y todo tipo de andarines y tribus; ahora ha cambiado, a lo largo del año la visitan miles de personas y en verano se concentran más.

  No se miró a toda esta gente que taladraba la roca, la manchaba del blanco, subía por donde moraban los buitres, como sospechosos terroristas ecológicos, mas bien lo contrario, en Aragón existe, gracias a los deportes de nieve, una gran sensibilidad ante los deportes de montaña. Se consideran globalmente una industria, dentro del turismo, y lo que se hace es regular mínimamente y favorecer.

Cartel con los centros hosteleros en el pueblo

  A raíz de esta situación gente inteligente empezó a arreglar sus casas, abrir bares, restaurantes, invertir en establecimientos hosteleros, adecuar los horarios a sus ritmos de actividad y a mirar a los escaladores con cariño. El número de establecimientos es superior al de habitantes censados, esto que es crear industria y actividad económica no se logra de un día para otro, son años de ir dando pasos y de dejar hacer. Casi lo mismo que hace Castilla la Mancha en Cuenca y en Guadalajara en el Fin del Mundo, allí ni se les espera, por ahora.
 

 

  Ya sé que hay que tener la materia prima: una roca inigualable, llena de chorreras y desplomes con canto, gente como la aragonesa, Nacho, Alberto y todos los demás, los nuevos, los viejos, los novatos, un clima continental que favorece veranos al sol. Sí, pero eso también lo hay en más sitios, sólo hay que ir favoreciéndolo, unos arrastran a otros y dejemos a los buitres en paz, que viven de los muertos, y de esos hay muchos.

  Problemas hay: el parking, la gestión de los deshechos, las distintas rapaces en sus temporadas de anidación, la aglomeración de gente a temporadas. Sí, no obstante suman mas los beneficios: una zona turística, que fija población, crea empleo, mantiene el ecosistema activo, – ya sabéis que el medio ambiente se cuida mejor con gente viviendo en su entorno – y que las vías son de lo mejor que uno puede escalar. Sólo falta que sigamos yendo, aunque eso sé que ya lo hacemos. Se están descubriendo nuevas bóvedas, ahora medio “secretivos”, gran error, que harán que caminemos largo a por nuevos proyectos.