en Toponimia

Los Yelmos de Guadarrama y Gredos (Toponimia)

A quienes nos apasiona el mundo de la toponimia, leer un nuevo dato es una invitación a indagar y curiosear (la investigación es cosa de estudiosos y eruditos). Ya conocíamos la existencia de varios Yelmos, en referencia a la similitud de un risco o cancho con la forma del casco de armadura medieval. Este topónimo utilizado desde la antigüedad, se ha mantenido hasta nuestros días, salvo alguna excepción donde ha desaparecido de los diferentes registros, por esa ¿”manía”? de renombrar o rebautizar.

El primer y más antiguo registro de Yelmo lo encontramos en el “Libro de la Montería”, tratado venatorio obra de Alfonso XI. Según algunos estudiosos, no creen que el Sabio rey escribiera íntegramente sus tres tomos, dando fuerza a la teoría de ser una recopilación de sus escritos y los de los monteros reales, dado que en aquella época parecía difícil que el rey se recorriese la casi totalidad de la península y así poder describir sus montes. El libro aparece entre 1334 y 1369, sin conocerse una fecha exacta.

Revisando el Libro Tercero encontramos en el “Capítulo IX, de los montes de la tierra de Ávila , e de Cadaval, y de San Martín de Valdeiglefias, y de ValdeCorneja”, el Yelmo del Río Cofio; este se ubica al E del río y casi en la desembocadura en el Pantano de San Juan, y frente a él y al otro lado del embalse las Cabreras: “…e fon las bocerias, la vna defde el Puertezuelo de entre amas (ambas) las carreras por cima de la cumbre e por el Calamochar, fafta en derecho del Yelmo…”.

 

El Yelmo del Río Cofio

 

En el “Capítulo X, de los montes de tierra de Segovia, e Manzanares, e Val de Lozoya”, aparece el Yelmo de la Pedriza, que corona La Pedriza Anterior y domina las tierras del Real de Manzanares: “…e fon las bocerias la vna por cima del Yelmo, fafta en el collado de la Siella…”

 

El Yelmo de La Pedriza

 

En el mismo capítulo encontramos la referencia clara al Yelmo de la Cabrera (hoy en día conocido como Pico de la Miel), al situarlo en las cercanías de Las Cabreruelas y el Collado de la Frecha (Alfrecho actualmente): “La Cabrera cabe BuftiarViejo es muy realmonte de Offo en invierno…e que efte algunos de cavallo entrel yelmo, e las Cabreruelas para quel fablen e le tornen a la Cabrera…”

 

El Yelmo de La Cabrera o Pico de la Miel

 

Aparecen en este tratado otras cuatro denominaciones de Yelmo, dos en las sierras que nos ocupan como la Cabeza del Yelmo cercana a La Serrota, y otra Cabeza del Yelmo cercana a la Laguna de Galín Gomez; aunque de ambas no hay constancia escrita más moderna. Fuera ya del entorno objeto del estudio, se cita un Yelmo en la Sierra de Cazorla, y otro por la zona de la Puebla de Montalban. Hasta aquí en lo que concierne al “Libro de la Montería”.

 

La segunda constancia escrita de Yelmo la encontramos publicada varias decenas de años más tarde en la IV Serranilla del Marqués de Santillana (Íñigo López de Mendoza 1398-1458, I Marques de Santillana, I Conde del Real de Manzanares, Señor de Hita y Buitrago); un fragmento de la Serranilla dice:

 

Por todos estos pinares

nin en el Val de la Gamella,

non ví serrana más bella

que Menga de Mançanares.


Desçendiendol yelmo á yusso,

contral Bovalo tirando

en esse valle de susso,

ví serrana estar cantando…

 

Parece claro que el noble, político, y poeta, conocía parte de La Pedriza, o al menos anduvo por ella, como cuenta en esta Serranilla bajando de El Yelmo al Boalo.

 

El Yelmo de La Pedriza desde Cabeza Illescas

 

Como quinientos años después, en 1864 aparece la obra “Descripción Física y Geológica de la Provincia de Madrid” de Casiano de Prado (1797-1866). Este prestigioso geólogo e ingeniero de minas, se olvida del antiguo topónimo de Yelmo, para al de la Pedriza denominarlo Diezmo, y al de La Cabrera  Pico de la Miel. Es Casiano el primero que se conozca en ascender al Yelmo de La Pedriza, aunque no la fecha exacta; indicando él mismo en su obra, que la única forma de coronar su cima es por una estrecha grieta de la cara N.

 

Cara N de El Yelmo de La Pedriza

 

Tras Casiano de Prado aparece un personaje que cambiará en gran medida la mirada hacia la Sierra de Guadarrama y La Pedriza en particular. Territorio este en el que solamente se internaban bandoleros y cabreros, se descubre para el excursionismo y la escalada gracias a Constancio Bernaldo de Quirós (1873-1959) y otros pioneros; licenciado en derecho, catedrático de Criminología y profesor de la Institución Libre de Enseñanza (entre otras), comienza a interesarse por las montañas y los paisajes debido a la influencia de Giner de los Ríos, del que es colaborador y discípulo. Es Constancio uno de los doce fundadores y primer presidente de la R. S. E. A. Peñalara, y director en sus inicios de la revista Peñalara, deja varias obras montañeras antes de terminar sus días exiliado en Méjico.

 

El Yelmo pedricero visto desde la Senda de las Carboneras

 

Fruto de su interés por descubrir la Sierra de Guadarrama escribe varias obras y artículos periodísticos, como Peñalara (1905), Guía Alpina del Guadarrama (1909), Guadarrama (1915), La Pedriza del Real de Manzanares (1921). Y es en dos de estas obras donde Constancio recupera el topónimo de El Yelmo, que había sido desplazado por Diezmo.

 

El Yelmo de La Pedriza por su cara E

 

Cuenta Constancio en la “Guía Alpina del Guadarrama” como el mal llamado Yermo del mapa de Coello es en realidad la Peña del Diezmo, otorgando a este último el topónimo correcto. Años después en su libro monográfico sobre La Pedriza analiza el topónimo, y tras consultar el “Libro de la Montería” y una de las “Serranillas” del Marqués de Santillana,  corrige su error inicial adjudicando al gran domo pedricero el más antiguo de sus nombres: El Yelmo. Describe el Risco y su entorno de tal manera, que hoy en día tiene total validez; comenta como su mejor visión para el parecido con el casco medieval es desde el O y Hueco de las Hoces, a la vez que desde su Pradera S se nos presenta como una gran bóveda de granito, y su cara N como un gran muro vertical infranqueable salvo por la grieta N que deja cerca de su cumbre. Refleja en esta obra la primera ascensión conocida realizada por Casiano de Prado, a la vez que lo dimensiona.

 

El Yelmo visto desde el O en la conexión del Jardín del Predicador y el Hueco de las Hoces

 

Finalmente nos cita los seis Yelmos existentes en la Península; el pedricero; el de La Cabrera; el de Las Cabreras del Quejigar (Río Cofio); el de La Serrota, el de la Sierra de Galín Gómez; y el de la Sierra de Cazorla, del que comenta ser el único que no ha perdido su nombre original.

En los inicios de los años ochenta del siglo XX, Cayetano Enríquez de Salamanca “destierra” por completo el topónimo Diezmo de la Pedriza en su obra “Por la Sierra de Guadarrama”, no apareciendo en ninguna de sus referencias salvo para tratar el error inicial de Constancio en referencia al topónimo. Sobre la Sierra de la Cabrera cita el Yelmo como actual Pico de la Miel, y el Callejón del Soyermo, significando el parecido de las caras S de ambos riscos, pese a la diferencia de tamaño. Hace referencia a otro Yelmo más pero no cita su ubicación.

 

Yelmo de La Cabrera o Pico de la Miel al atardecer

 

Un estudioso de la toponimia y en particular de la que afecta a la Sierra de Guadarrama, es Guillermo García Pérez, que en “Andanzas por las Sierras de Madrid”, acepta el uso compartido de Yelmo y Diezmo en La Pedriza, aunque reconoce el más antiguo legado del Yelmo; basa su teoría en lo repartido por territorio hispano del término Diezmo; al igual que Constancio, hace referencia a los Yelmos de Serrota y Galín Gómez.

En cuanto a la cartografía consultada del Instituto Geográfico Nacional, tanto en las ediciones actuales como en las  primeras y más antiguas, encontramos datos signifcativos sobre el topónimo de Yelmo. En la edición digital del visor Iberpix y en su buscador aparecen El Yelmo de la Cabrera  (1392m) sin reflejarlo en la 1ª y última edición de su hoja MTN50; un Yelmo Chico (1517m) y Yelmo Grande (1808m) en la Sierra de Cazorla y Segura (el 2º aparece en las dos ediciones de la hoja MTN50, mientras que el 1º solo en la actual); El Yelmo de La Padriza (1717m) aparece en ambas ediciones de su hoja, aunque en la más antigua es compartido con Diezmo; Cerro del Yelmo (679m) junto al Río Cofio en su desembocadura con el Alberche, que aparece tanto en la hoja actual como en la antigua MTN50; y un Cerro del Yelmo (918m) en la Sierra de las Villuercas y Valle del Guadarranque, y que no aparece en la 1ª edición de la hoja MTN50 (no parece sea este, por lejanía, con el citado en el Libro de la Montería de la Puebla de Montalban). El IGN no designa más Yelmos.

Para terminar incluiré lo que voy a llamar “rarezas”, sin figurar como Yelmos en ningún documento antiguo, ni moderno consultado. Existe en la Sierra de Villarejo (Gredos Oriental) un risco que la cartografía del IGN denomina Risco Gordo, y que los escaladores lo conocen también como El Yelmito. Está situado en la vertiente S de la linea de cumbres entre el Puerto de Serranillos y el del Pico (más próximo al primero), en las cercanías del Collado del Boquerón, y por encima de los Riscos del Tio Pasito o Riscos de Villarejo. Con forma también de bóveda, muestra cierto parecido con el Pedricero y el de La Cabrera según la cara por la que se le divise.

 

El Yelmito visto desde las cercanías del Coll. del Boquerón

 

El Yelmito (pilar izd) visto desde el cordal

 

Y otro que por similitud de formas, y gran parecido con el Pico de la Miel, pudo ser bautizado como yelmo pero se quedó en Peña de Cenicientos en la Sierra Oeste de Madrid…Quizás para no saturar de yelmos este Sistema Central.

 

Peña de Cenicientos a la derch y por su cara S

 

Agradecimientos: Mi agradecimiento personal a Uge García (viaclasica.com) por su siempre amable y desinteresada ayuda.

 

BIBLIOGRAFÍA:

“Libro de la Montería”, Qve Mando Escrevir el Mvy Alto y Mvy Poderoso Rey Don Alonfo de Caftilla, y de Leon, Vltimo defte nombre; Acrecentado por Gonçalo Argote Molina, año 1582.

“Poesías Completas” Marqués de Santillana, Ed. Castalia

“Descripción Física y Geológica de la Provincia de Madrid”, Casiano de Prado, Ed. Junta General de Estadística 1864.

“Guía Alpina del Guadarrama” 1909 y “La Pedriza del Real de Manzanares” 1921, ambos integrados en el recopilatorio “Obras del Guadarrama”. Constancio Bernaldo de Quirós, editado por CAM y R.S.E.A. Peñalara.

“Por la Sierra de Guadarrama”, Cayetano Enríquez de Salamanca, editorial Aro Artes Gráficas 1981 (descatalogado).

“Andanzas por las Sierras de Madrid”, Guillermo García Pérez, editorial La Tienda 2000

“Memorias del Guadarrama”, Julio Vías, ediciones La Librería 2002

“Riscos de Villarejo” Gabriel Martín y Chema Mancebo, Ed. Publidisa

Cartografía histórica del Instituto Geográfico Nacional

© Texto y fotografía de Rafael Rodríguez

  1. No se en que estaría pensando al colocar el epíteto de “sabio” a Alfonso XI, cuando en relidad es “El Justiciero”. Quede constancia de la errata.

    Rafael Rodríguez

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