en Alpes Suizos, Cultura

DE GORNERGRAT AL HÖRNLIHÜTTE PASANDO POR SCHWARZSEE

Dia 5 Gornergrat, Zermatt, Schwarzsee, Hörnlihütte, Schwarzsee

Llevamos varios días moviéndonos por encima de los 2.500m y se agradece a nivel de pureza del aire, silencio y cielos estrellados. Seguimos descubriendo sensaciones que solo se pueden disfrutar si se pernocta a cierta altitud y con el equipo adecuado. Hoy le ha tocado el turno a Schwarzsee. Tras una noche impresionante donde estuvimos haciendo fotos al Monte Rosa y al Matterhorn desde Gornergrat a las dos de la mañana bajo una luna llena impresionante, nos hemos movido hasta el Hotel de montaña de Schwarzsee, a los pies del Matterhorn. Situado junto al lago del mismo nombre y la capilla de la Vírgen de las Nieves (donce rezamos en memoria de nuestro buen amigo Ricardo Gil, padrino de mi hija, fallecido el pasado lunes), el Hotel Schwarzsee está regentado por una simpática pareja de portugueses que llevan mas de 25 años al frente del mítico establecimiento, enclavados a 2.583m entre el refugio del Matterhorn (por la Hörnli y Zermatt). Una joven y vital holandesa llamada Tania ayuda a los propietarios con mucha energía y profesionalidad y debido a las fechas, pudimos disfrutar de todo el hotel casi para nosotros solos.

 

Queríamos despedirnos del Hörnlihütte antes de que se inicien las obras de remodelación y ampliación que deben estar listas para el 2015, cuando se conmemoren los 150 años de la conquista del Matterhorn por parte de Edward Whymper. Las últimas nevadas convirtieron los últimos metros de subida a partir de los 3.000m en una pista de hielo arriesgada pero no imposible, y una vez mas, volvimos a cruzar por las pasarelas metálicas que conducen hacia la arista Hörnli, a los pies del Matterhorn y descubrimos que se ha aumentado la seguridad en el sendero de subida al refugio.

Nuevas cuerdas y mejores anclajes permiten progresar con mayor fluidez en caso de nieve o hielo, algo que se agradece cuando la nieve cubre la subida.

Los pocos alpinistas que bajaban del refugio, que solo mantiene su parte libre abierta por estas fechas, nos miraban con cara de asombrados pues el último telecabina estaba a punto de partir…y es que no contaban con que el Hotel Schwarzsee ofrece al montañero la posibilidad de ganar muchas horas de montaña y de esquí a sus huéspedes, alojándonos en el corazón de la estación de esquí de Zermatt.

Una noche con mucho viento pero con la satisfacción de poder llegar tarde, cenar de maravilla y disfrutar de un entorno natural impresionante completamente solos.