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La presa de gravedad mas alta del mundo

Las grandes obras de ingeniería alpinas, ya sean presas, puentes, viaductos o túneles, aportaron un enorme valor añadido al mundo de los deportes de montaña pues gracias a ellas, se abrieron nuevas rutas, se construyeron refugios, hostelerías y estaciones de esquí, creándose miles de puestos de trabajo que ayudaron a dar vida a muchos valles. Fue para nosotros una gran sorpresa poder descubrir con calma y buenos guías la presa de gravedad mas alta del mundo, situada en lo mas alto del Valle de Heremence (Valais, Suiza). La Grande Dixence nos sorprendió no solo por ser un gigante impresionante capaz de abastecer a nivel energético a centenares de miles de personas, sino por ser el perfecto campo base para realizar travesías y ascensiones realmente impresionantes, algunas de ellas incluso con niños.
 Soy feliz en el Valais. Es así de sencillo, no necesito darle muchas vueltas a algo que forma parte de mi desde 1990. Unos años antes, siendo tan solo un niño, visité Suiza por ver primera, pero fue a partir del mes de julio de 1990, cuando en mi mente de muchacho se grabaron varias imágenes que todavía hoy, permanecen imborrables. Con el paso del tiempo, he tenido la fortuna de conocer y recorrer a fondo Suiza, de este a oeste y de norte a sur, descubriendo paisajes de belleza sublime, no obstante, mi relación con el Valais no ha hecho mas que crecer, madurando hasta tal punto que me siento como en casa. Junto al Matterhorn, el Gran Combin, el grupo de los Mischabel y el Monte Rosa, encontramos valles, poblaciones y cumbres realmente espectaculares, sin olvidar el Aletschgletscher, el glaciar mas largo de Europa. El Valais es uno de los cantones mas espectaculares de toda Suiza.

A la riqueza paisajística y gastronómica, debemos añadir una especial riqueza energética, pues gran parte de la energía hidroeléctrica que se produce en Suiza, tiene su origen en el cantón del Valais, y es precisamente en uno de sus valles, donde se encuentra una de las mayores obras de ingeniería construidas por el hombre.

Para descubrir la historia de la Grande Dixence, debemos realizar un viaje al pasado…

Fue en 1922, cuando la empresa Energie Ouest Suisse (EOS) inició la construcción de varias presas en el sur de Suiza, con la intención de aprovechar al máximo el caudal de agua que desciende a través de los principales valles que desaguan en el Ródano. En 1935 se inauguró la primera presa de Dixance, en cuya construcción participaron 1.200 personas. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, otras empresas mostraron su interés en construir nuevas presas de gran capacidad, fijando sus objetivos en los cantones del Valais y el Ticino. Para tal fin se creó la empresa Grande Dixence S.A., que en 1950 inició el ambicioso proyecto de construir la presa de gravedad más alta del mundo, para lo que contó con la colaboración de mas de 3.000 personas, entre ingenieros, arquitectos y obreros especializados en trabajos a gran altitud.


La impresionante presa de la Grande Dixence se inauguró en 1965, situada a 2.365 m de altitud, justo donde nace la Val d´Hérens-Heremence. Actualmente sigue siendo la presa de gravedad más alta del mundo, con un espectacular muro de 285 m de altura y 15 millones de toneladas de peso.

 La Grande Dixence recoge el agua de 35 glaciares del Valais, abarcando desde Zermatt a la Val d´Hérens. Las cuatro estaciones a las que abastece (Zmutt, Stafel, Ferpècle y Arolla) tienen una capacidad combinada de 2.069 MW y producen 2 billones de kWh anualmente, suficientes para casi medio millón de hogares. La presa encierra tras de sí el enorme lago de Dix, el segundo más grande del Valais (4 km2) y el más grande los Alpes situado a más de 2.000 m. Si tenemos tiempo, recomendamos visitar la presa y sus instalaciones con calma, pues es una de las obras de ingeniería más espectaculares del mundo.


La visita a las entrañas de la presa es igual o mas espectacular que su visita exterior, debido en gran parte a los mas de 32km de túneles que alberga en su interior. Justo enfrente del Hotel du Barrage, encontramos el centro de visitantes, desde donde se inicia la impresionante visita de la presa. Tras una subida de unos cinco minutos por un sendero bien marcado, llegamos a una especie de hangar junto a la presa, donde una exposición permanente nos muestra la evolución de la presa a través del tiempo. La maquinaria es impresionante, pero lo mejor está por llegar, una vez nos adentramos por la estrecha portezuela directos a las entrañas de la bestia. En el interior, escaleras, túneles y una atmósfera propia de Alien mezclado con Blade Runner y Expediente X, nos ayudarán a desconectar de la realidad, disfrutando de los 6 grados de temperatura que nos regala el interior de la prensa en pleno agosto.

El único e inimitable Hotel du Barrage

El Hotel du Barrage se encuentra situado en la base de la presa, junto al parquing superior (el de motos está un poco mas abajo) y justo delante del teleférico y la sala de exposiciones. Aunque hoy en día pueda parecer excesivamente grande para estar situado en un marco de tamaña belleza, debemos entender que no fue demolido tras la inauguración de la presa debido en parte a su estratégica situación y al hecho de ser uno de los mejores (y mayores) testigos de la historia de la Grande Dixence. El Hotel se construyo con el objetivo de dar cobijo (dormitorios y cocinas) a la mayoría de trabajadores y personal responsable de la construcción de la presa desde 1961 hasta 1965.

Actualmente ofrece al montañero y al visitante 72 habitaciones y un magnífico servicio de restaurante bar, donde destaca la cocina del Valais, con una abanico inmenso de especialidades locales donde destaca el Rösti, la pasta, las verduras, sopas, quesos y buenas carnes. Otro de los puntos de interés situado por encima de la presa (a unas dos horas a pie y una hora y media con el teleférico) es el refugio de Prafleuri, situado a casi 2.700m de altitud.

Dicho refugio y el resto de edificaciones (actualmente en desuso) fueron utilizadas por una parte de los trabajadores que construyeron la presa, encargándose de traer el material necesario para la construcción de la parte mas alta del muro, así como de los túneles que bordean una parte de la orilla del lago. Recomiendo comer en Prafleuri, pues la cocina de la familia Dayer es impresionante.


Volviendo al Hotel du Barrage, si subimos hasta el pequeño promontorio situado justo detrás del hotel, encontraremos una pequeña ermita de piedra, construida por los trabajadores que levantaron la primera presa durante la década de 1930. La presa original actualmente está sumergida bajo las aguas del enorme lago de Dix, pero de vez en cuando, cuando el embalse contiene poca a agua, el antiguo dique se hace visible, creando un interesante efecto visual.

 

Curiosamente, y tal y como pudimos comprobar, la presa de la Grande-Dixence no tiene puntos de evacuación de agua, digamos que no vierte sus aguas al valle, como sucede con la mayoría de presas a nivel global. Cuando la profundidad del agua se acerca hasta la parte superior de la presa, llegando hasta casi el borde, todas las estaciones de bombeo que vierten sus aguas desde valles colindantes, dejan de enviar agua al lago de Dix. A lo largo de la historia de la Grande-Dixence, solo en contadas ocasiones la presa se ha llenado hasta el borde. A diferencia de la mayoría de centrales hidroeléctricas (como la inmensa Hoover Dam de 221m de altura, inaugurada en 1936 en Estados Unidos), la presa de la Grande-Dixence no posee turbinas de energía. El agua del embalse se envía a las plantas generadoras situadas a menor altitud. Si todas las plantas hidroeléctricas que encontramos aguas abajo, estuvieran operando a plena potencia y no entrara agua al lago, la Grande-Dixence se drenaría en aproximadamente unas 2.000 horas.