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Pirineo Oriental francés: Gastronomía, montaña y esquí

La gastronomía de montaña, un placer para los sentidos

El Pirineo francés ofrece al visitante un caleidoscopio de sensaciones, aromas, texturas y sabores únicos en el mundo. Los paladares más exigentes lo han reconocido a lo largo de los siglos, y se han creado auténticas escuelas de gastronomía pirenaica, desde la cassoulet a la tartiflette, pasando por sopas, pescados, carnes, patés, embutidos y guisos preparados de mil formas y maneras. Por no hablar de los quesos, el vino y las verduras. La cassoulet (del occitano caçolet) es uno de los guisos de montaña más clásicos, hecho con alubias blancas y distintas piezas de carne. Aunque, como en todas los platos antiguos y populares, hay diferencias entre las recetas de una familia y otra, se puede concretar que el ingrediente básico de la cassoulet son las alubias blancas, que se cuecen con trozos de carne y embutidos que pueden variar según la receta, pero entre los que se suele encontrar costilla de cerdo, tocino, las famosas salchichas de Toulouse y también corteza de tocino y pato confitado. En algunas modalidades también aparece la morcilla, dependiendo de la época del año o la variedad local. Es importante mencionar la cadena Logis (hoteles y restaurantes) que une tradición con calidad y respeto por el entorno, en la mayoría de casos, su sello de calidad se nota a la hora de disfrutar de una buena comida o cena traidicional.

En las puertas del Pirineo encontramos una excelente muestra de lo que nos espera en la montaña. Resulta muy útil dejarse seducir por las propuestas que realizan varios chefs en Perpignan, Narbonne, Carcasonne, Toulouse, Pau y Tarbes. En Narbonne encontramos Les Grands Buffets, que ofrece uno de los festivales gastronómicos más espectaculares del sur de Europa. La idea de reunir en un mismo espacio a cocineros especializados en repostería, pescados, carnes, quesos y patés, adornándolo todo con una pasión por el arte y el respeto hacia el empleado, se ha convertido en todo un ejemplo a nivel empresarial. En todo momento se habla de trabajo en equipo, manteniendo reuniones semanales, incluso si algún empleado necesita ayuda a nivel personal. Les Grands Buffets nos ayudará, sin lugar a dudas, a descubrir una buena parte de la gastronomía del sur de Francia, con carnes, verduras y pescados de río y mar, sin olvidar los postres tradicionales y los vinos de la región, entre los que destacan los del Languedoc-Roussillon. Los visitantes pueden adquirir botellas a precio de productor para fomentar el interés por las denominaciones de origen regionales.

Las costillas de cordero con hierbas son exquisitas en Carcasonne, Foix y en varias poblaciones cercanas al áera de influencia de Vicdesos. En Carcassone podemos disfrutar de las costillas de cordero a las hierbas, un plato que sorprende por su intensidad aromática. La tartiflette es otra maravilla, un plato exquisito y calórico, con sus patatas laminadas, algo de panceta, cebolla y el queso Reblochon fundido y gratinado por encima. En la Cerdaña francesa se puede degustar en algunos restaurantes el famoso trinxat, aunque no deja de ser un plato típicamente catalán.

En el corazón del Pirineo, encontramos algunas de las poblaciones con mayor número de restaurantes tradicionales. En Gavarnie y Luz St. Saveur las sopas son deliciosas, sin olvidar las ensaladas con embutidos de la región y las carnes. En el circo de Troumouse, el Auberge du Maillet ofrece al visitante uno de las mejores recetas de pato del Pirineo, y unos metros más arriba, en la cumbre del Pic du Midi de Bigorre encontramos el restaurante más alto del Pirineo, que propone al visitante una buena muestra de la cocina tradicional de la región. La charcutería es impresionante, destacando los productos que proporciona el cerdo negro de Bigorre, los haricots de Tarbes, las cebollas dulces de Trébons, el cordero con denominación de origen de Barèges y Gavarnie, sin olvidar los quesos y los vinos.

Tal y como está sucediendo en el Pirineo Aragonés, el Valle de Arán o en Andorra, poco a poco la gastronomía ecológica, basada en la potenciación de los productos Bio y en las tradiciones culinarias ancestrales, va ganando fuerza y aceptación en Francia. En Les Angles encontramos a Chez Antoine, que apuesta por las patatas del Capcir y la ganaderia de la zona como pocos y a Jean Parent, al frente de Le Chalet, todo un ejemplo de cocina Bio de alta montaña.

En el Pirineo francés encontramos una buena concentración de estrellas Michelin, algo que denota el interés por la gastronomía del terruño, fiel a las ideas de antaño pero con ciertos toques de modernidad. El número de restaurantes gourmet no deja de aumentar en todo el sur de Francia, dándonos a conocer sus sabores y talentos (en 2015, el número de restaurantes con estrellas Michelin aumentó casi un 20%). Uno de los máximos representantes de la gastronomía del sur de Francia, experto en maridajes entre mar y montaña, es Pierre Louis Marin, propietario junto a su esposa del Auberge du Cellier (una estrella Michelin), situado en Montner, excelente mirador del Canigó. Resulta muy interesante comprobar como trabaja las carnes y el pescado de río (o lago). Igual de curioso resulta observar lo que se puede hacer con los huevos y las verduras de la región, construyendo texturas y sabores realmente interesantes, con el añadido de disponer de una de las mejores bodegas del Pirineo Oriental. En los postres, la fruta, los helados y el chocolate brillan con luz propia.

 

Esquiar en el Pirineo francés

El Pirineo francés ofrece a los amantes del esquí 32 estaciones, situadas en las regiones de Ariège Pyrénées, Aude, Haute Garonne, Altos Pirineos, Pirineos Atlantiques y los Pirineos Orientales. Siendo justos, debemos afirmar que la mayoría resultan más económicas que las españolas, obligándonos a reflexionar sobre la política de precios que impera en España, donde el nivel de vida es inferior al francés, y los precios en ocasiones son más caros. Desde las estaciones de esquí de fondo que rodean el Canigó, a la Pierre Saint-Martin y las estaciones del sur de Francia presenta dominios esquiables realmente impresioanentes.

La Pierre Saint-Martin es una estación muy acogedora, con un paisaje que seduce a muchos vascos y navarros por su proximidad con nuestra frontera. En el Pirineo Central destacan las estaciones de Piau Engaly, cercana al túnel de Bielsa, Saint Lary, con uno de los dominios esquiables más grandes de la zona junto con el impresionante dominio de Grand Tourmalet y Cauterets, sin olvidar a Gourette y Gavarnie-Gedre, dos estaciones desde donde se divisa una panorámica realmente espectacular. Más hacia el este encontramos Luchon-Superbagnères (Bagnères de Luchon) y la acogedora estación de Guzet Neige, cerca del Mont Valier y la Pica d´Estats. Ya en el Ariège destaca Ax 3 Domaines, situada por encima de Ax-Les Thermes (conexión con telecabina) entrañable población conocida por sus baños termales, situada relativamente cerca de la frontera con Andorra. En la zona también encontramos las pequeñas estaciones de Camurac y Les Monts d´Olmes, ideales para familias. En el Pirineo francés también encontramos el dominio esquiable del Tourmalet y La Mongie, con el teleférico del Pic du Midi de Bigorre que permite el descenso fuera de pistas balizadas más alto del Pirineo, partiendo por encima de la cota 2.800.

A nivel geográfico, es importante mencionar que por encima de los Pirineos, pero sin llegar al macizo central, Francia tiene una zona muy interesante donde practicar el esquí de fondo y de pista. Alrededor del Monte Aigoual, Aubrac y del Monte Lozère, entre Gard y Lozère, encontramos siete estaciones que disfrutan de un entorno natural de gran belleza. La región de las Cevenas, Aubrac y Margeirde son un paraiso durante todo el año, donde podemos encontrara itinerarios con raquetas de nieve en invierno y senderos idílicos en verano.

 

Las Neiges Catalanes

Relativamente cerca del Mediterráneo, pero con cotas importantes y una calidad de nieve sensacional, encontramos un conjunto de estaciones de esquí que ofrecen a los amantes de la montaña pistas balizadas, snowparks, zonas freeride, itinerarios para BTT y senderos para disfrutar durante todo el año. Detrás de la marca o el nombre de las Neiges Catalanes encontramos siete estaciones de esquí alpino (Les Angles, Font Romeu-Bolquere, Formigueres, Espace Cambre d´Aze, Puyvalador, Espace Nordique du Capcir y Porte Puymorens), que configuran uno de los mayores espacios para la práctica del esquí alpino y nórdico de los Pirineos. Situado entre los 1.600 m y los 2.500 m de altura, el dominio esquiable se extiende desde el Alto Conflent, hasta la Cerdanya francesa y el Capcir. Las Neiges Catalanes ofrece 180 km de pistas de esquí alpino, 100 remontes mecánicos, 1.250 cañones de nieve, 450 km de esquí nórdico y 265 Km de senderos para los amantes de las raquetas y el senderismo. La zona también ofrece baños termales de fama internacional, un parque zoológico, excursiones con perros de trineo, inmersión bajo el hielo, grutas, hornos solares, cines, casino, pistas de patinaje y alojamientos de todos los niveles. De todas ellas, brilla con luz propia Les Angles, con su pequeña iglesia y el enorme lago de Matamala. A pocos kilómetros, Font Romeu nos muestra su cara norte, enfocada hacia el lago de Les Bouillouses. Font Romeu es una estación mítica, con desniveles para todos los gustos y accesos muy prácticos (en coche o telecabina). Justo delante de Font Romeu, mirando hacia el SE, encontramos el magnífico Espace Cambre d´Aze, que une Eina con Sant Pere dels Forcats, a los pies del impresionante circo y la cumbre de Cambra d´Aze. Desde sus pistas, entre bosques de ensueño, podemos ver el Mediterráneo si el día acompaña. Porte Puymorens, Formigueres y Puigvalador son tres clásicos de la región, preciosas estaciones familiares que siguen re-inventándose para ofrecer buenas pistas sin excesivas aglomeraciones. El Espace Nordique du Capcir es otra estación a tener en cuenta para los amantes del esquí de fondo, pues el altiplano del Capcir mantiene la nieve en excelentes condiciones hasta bien entrada la temporada.

Les Angles se ha convertido por méritos propios en una de las mejores estaciones de esquí del sur de Europa. No solo por la calidad de la nieve, los remontes y el trazado de sus pistas, sino por el paisaje que ofrece, su política de explotación y su excelente oferta gastronómica. La futura unión con Formigueres y Font Romeu la convertirá en una de las grandes áreas esquiables del sur de Europa. Les Angles cuenta con la ventaja de ser una de las pocas estaciones, por decir la única en todo el Pirineo, que permite bajar esquiando hasta el pueblo, algo muy habitual en los Alpes. Les Angles presenta una zona para debutantes a pie de población muy práctica y cómoda para las familias. En cuanto a las pistas, en Les Angles encontramos dos de las pistas verdes más largas de todo el Pirineo, convirtiendo a la estación en un auténtico filón para los que quieren perfeccionar su nivel poco a poco. Las familias más atrevidas también cuentan con pistas mucho más agresivas, así como un snow-park de dimensiones considerables. La oferta hotelera y gastronómica es muy buena, destacando en la base de la estación el impresionante Chez Antoine y el área de pic-nic junto al restaurante Le Chalet y el telecabina, a 2.100m, donde las familias pueden preparase su comida traída de casa. Igual de recomendable resulta la experiencia de comer en la terraza de Le Chalet. En verano, en el vecino lago de Matamale, pueden practicarse un sinfín de actividades familiares (desde trekkings de varios días a paseos a caballo, dormir en tiendas colgantes o excursiones en BTT).

Toda la zona se encuentra a unas dos horas y media (aprox) de Barcelona, Girona, Toulouse y Carcasonne, convirtiéndose en un destino accesible y práctico a la hora de subir a esquiar