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Nuestros conocimientos pirineístas (en 1935)

Se acercan a velocidad de vértigo los Años Veinte. Los del siglo XXI, se entiende. En espera de una hipotética Belle Époque (¿?), nos despediremos de este 2019 casi amortizado diciéndole adiós a un par de iniciativas montañeras.

Así, en el ya próximo 31 de diciembre se darán por concluidos los eventos con que hemos conmemorado tanto el centenario del actual Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (fueron prorrogados 365 días) como los noventa añitos de Montañeros de Aragón. Dos entidades que, ciertamente, gozaron de infinidad de puntos de contacto durante todos estos lustros.

De nuevo he de introducir un tema novedoso que echa por tierra esas teorías más bien erráticas que preconizan que los montañeros aragoneses nunca sintieron gran interés por el pasado de su deporte. Hasta la irrupción de ciertas instituciones autonómicas en tiempos no demasiado lejanos; hasta el aterrizaje de las comisiones asesoras de hace poquitos años, claro está.

Y, sin embargo… El caso es que por el Club decano del montañismo aragonés desfilaron desde bien temprano personas muy informadas en la crónica pirenaica. Enteradas de cómo se desarrolló la conquista de los grandes tresmiles de dicha cordillera. Pongamos que hablo del Monte Perdido…

Uno de los socios madrugadores de Montañeros de Aragón que más destacó a nivel nacional fue Narciso Hidalgo Falcó, con alta en nuestra entidad desde el 1 de enero de 1931. El impulsor y organizador de las competiciones de esquí del Club de Zaragoza durante los años treinta en el Candanchú sin pistas ni remontes. Es decir: un pionero del deporte blanco aragonés. Igualmente fue el fundador de un comercio de deportes aún en activo que, con el tiempo, daría lugar a la empresa de material de montaña Trango. Como se ve, se trata de un personaje de primer orden que también destacó, y no poco, como periodista de lo que entonces se denominaban los sports. Bien puede apreciarse en el listado que más abajo facilito sobre los ochenta y seis artículos que hasta la fecha he localizado entre 1926 y 1936.

Vamos a dejar aquí la insólita biografía de Hidalgo Falcó, para centrarnos en su difusión de la crónica de la alta montaña oscense. Para ello, entraremos en (solo) un par de trabajos que editó desde la revista deportiva madrileña Campeón. Así, en el número del 13 de agosto de 1933 servía cierto artículo donde invitaba a situarnos “En el paraíso de la alta montaña: los cincuenta y siete picos de tres mil metros del Pirineo aragonés”. Quedémonos con sus consideraciones generales:

“En pocos años se ha desarrollado el alpinismo en España de manera tan pujante, que a medida que aparecen destacados escaladores y las entidades dedicadas al alpinismo van nutriéndose de adeptos, una procesión de mochileros invade las colinas y las sierras españolas en busca del paraíso que los consagrados solo dicen hallar en la alta montaña.

”No hace falta salir al extranjero ni pensar en la Suiza envidiada por los alpinistas burgueses. España tiene su alta montaña de bravura incomparable, cuajada de matices y deparadora de emociones, adonde para llegar solo se precisa un espíritu sereno, y unos músculos templados, y un amor grande a la Naturaleza, que coadyuve y permita desentrañar los secretos, traducir los cantos, comprender su lenguaje y extasiarse en contemplación continua ante lo imponente y esplendoroso.

”Una de las sierras españolas privilegiadas por escenarios de alta montaña es, sin duda, el Pirineo aragonés. Si bella es la barrera divisoria en Navarra y Cataluña, ofreciendo valles maravillosos, agrestes picachos, ibones espejeantes y glaciares espantosos, culminan todas las deslumbrantes rebeldías de la Naturaleza y caprichosas configuraciones en la parte central del macizo, en el Pirineo que corresponde a la región aragonesa. Allí se reproducen continuamente, con su bravía majestad, los más sonados parajes de los Alpes y las escarpadas cresterías de las cordilleras más famosas de Europa.

”Franceses, ingleses, alemanes, suizos, belgas –más que españoles–, durante estos meses de estío y equipados para travesía de alta montaña, recorren desde Oza a Ordesa y Benasque el elogiado Pirineo central. ¡Qué importan las distancias si se han de compensar con perdurables emociones! Cuando vuelven nuestros visitantes a sus países respectivos, las crónicas en revistas de centros excursionistas nos hablan en elocuentes descripciones del tesoro alpino español y de la cadena de refugios pirenaicos de Peñalara, Montañeros de Aragón y Centro Excursionista de Cataluña.

”Desde Oza a La Bonaigua y Nuria, el Pirineo tiene en lugares estratégicos refugios de alta montaña propios para base de operaciones en las escaladas a picos”.

Interrumpiremos en este punto el alegato de Narciso Hidalgo en favor de las grandes cumbres oscenses. Porque tenemos que centrarnos en una de ellas. Más concretamente, en la protagonista de su artículo para la revista de deportes madrileña Campeón del 18 de agosto de 1935: “Para la historia alpina: la primera ascensión al Monte Perdido (3.353 metros)”. Era un texto con excelente información donde solo quedaron fuera del tintero ciertos datos que hacia 1935 no circulaban entre nuestro colectivo.

En fin; aquí llega en despliegue magnífico cuanto se conocía en el recién fundado club Montañeros de Aragón sobre el Gigante Calcáreo. Va la transcripción al completo de este resumen de las aventuras ramondianas firmado por su socio Hidalgo Falcó:

“Una de las historias más apasionantes de ascensiones y conquistas de picos españoles es la de los intentos para alcanzar la cima del Monte Perdido, situado en los Pirineos aragoneses y considerado, hace muchos años, como la primera altura nacional.

”Ahora que cada día da la Prensa noticias de intentos escalofriantes y que ya no quedan picos ni paredes por escalar en los Alpes abruptos, y que el Cervino es nuevamente coronado por su pared más rampante, el sencillo relato del descubridor del Monte Perdido causará al alpinista una bella sensación, al recordar aquella gesta de intrépidos precursores del alpinismo, que el 11 de agosto de 1797 partían del pueblo francés de Barèges hacia el Monte Perdido, denominado así porque solo podía verse desde lejanas alturas.

”Según Louis Ramond de Carbonnières, el gran macizo del Monte Perdido, pico lleno de luminosidad y de formación calcárea, que se divisaba desde picos lejanos como el más saliente de toda la cordillera, no estaba determinado si pertenecía a España o a Francia, porque nadie se había podido acercar a él, creyendo estaba protegido por terribles murallas que cerraban el paso. Lo cierto era que los esfuerzos de Ramond y sus acompañantes resultaban fallidos. Diez años de penalidades y continuos esfuerzos costó la conquista del Monte Perdido. Alrededor de este pico había tejido el entusiasmo y la fantasía de Ramond una leyenda que comenzó a interesar a otros franceses, ya entregados a la afición a la montaña.

”Ramond no quería que nadie le arrebatara la primacía de su montaña, y con el sigilo más absoluto llevaba a cabo sus planes, preparaba nuevas expediciones, se procuraba los martillos que habían de hacer las escaleras en los glaciares y las cubiertas que durante las noches a la estrella había de preservarles de tan rigurosas temperaturas.

”Fracaso tras fracaso, por la inaccesibilidad que encontraba Ramond al tomar ruta desde la parte francesa, en agosto de 1802 encarga a sus fieles guías Laurens y Rondo que pasen el puerto de Pineda [Pineta], consulten a los pastores españoles [cuyo papel fue esencial] y vean si el puerto de Niscle [Añisclo] es abordable para intentar desde allí el Monte Perdido. El 4 de agosto los servidores de Ramond cumplen su mandato y se exceden un poco, puesto que sin encontrar grandes dificultades, en ocho horas llegan por primera vez a la cima del Monte Perdido, logrando el objetivo que durante diez años había quitado el sueño a su señor.

”Ramond, al saber el resultado de este viaje, parece que no puso muy buena cara; pero como el objetivo de sus afanes tenía un interés técnico, ya que como sabio naturalista necesitaba hacer varias comprobaciones que darían el carácter de viaje oficial y utilizable a la nueva cima conquistada, arregló sus bártulos, y el 9 de agosto de 1802 llegaba sano y salvo por primera vez al Monte Perdido, considerado como la máxima altura pirenaica.

”Después del viaje, Ramond siguió llenando oficios y haciendo observaciones, para después publicarlas en monografías, declarando que el Monte Perdido era no solo la mayor altura del Pirineo, sino la más alta de nuestro hemisferio, así como el más considerable por su volumen y el más extraordinario por su estructura.

”Las tres cimas del Monte Perdido, llamadas en España las Tres Sorores (las Tres Soeurs de Ramond) son el Monte Perdido (3.353 m), el Cilindro (3.327 m) y la tercera bautizada con el nombre de Soum de Ramond (3.260 m) en 1875 a la memoria de su célebre descubridor. Constituyen, en efecto, el más imponente macizo de la cordillera y han sido y serán puntos estratégicos y de gran atracción para el alpinista, aunque posteriormente se fue intensificando la ascensión y hoy han llegado a ser alturas abordables sin grandes obstáculos, en tiempo propicio.

”En 1813, todavía seguía Ramond defendiendo la máxima altitud de su Monte Perdido en contra de los nuevos sabios de la montaña, que aseguraban que en la misma zona española los había de mucha más altura, entre ellos el Aneto (3.404 m), Posets (3.371 m), la Maladeta (3.304 m). Esto produjo a Ramond una gran contrariedad hasta el punto que se entabló una gran polémica sobre las correcciones barométricas efectuadas, y como entonces no podían utilizar material de precisión para comprobar rápidamente estas altitudes, durante unos años duró la leyenda de Ramond, para ser finalmente destruida entre el dolor y la desesperación de quien había consagrado muchos años y esfuerzos a descubrir el Monte Perdido de las mágicas luces y reflejos. Así los franceses, desde hace siglos, dedicaron a nuestras montañas un marcado interés y en la toponimia de nuestros nombres campean nombres a la memoria de aquellos ilustres alpinistas, que con pobre material y sin carta de orientación iban a la busca de las alturas interesantes que desde otros picos, a muchos kilómetros de distancia, divisaban con la ayuda del catalejo”.

Y que luego nos traten de vender, desde ambientes sobresaturados de un nacionalismo pésimamente entendido, que los montañeros aragoneses nunca sentimos el menor interés por la historia, mitos y toponimia de nuestros tresmiles…

  1. Creo recordar hace años (muchísimos) alguna compra en una tiendecita próxima al Pilar, ¿quizá la calle Santiago?, de nombre Artiach, que algo tuvo que ver con el señor Hidalgo. Y también, la presencia por aquellos años, de otro competidor con lustre: Benedí (Altus). Que no se diga…

    • Eso es: era el negocio montado con otro socio de Narciso Hidalgo; por entonces, acaso ya regido por su hijo… Sí: yo también conocí ambos, ¡qué tiempos!

  2. Por si os apetece rastrear otros trabajos de nuestro protagonista:
    1. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Automovilismo”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 7, abril de 1926.
    2. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Automovilismo. Lo que debe ser la vuelta a Aragón”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 8, mayo de 1926.
    3. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Automovilismo. Circuitos pintorescos”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 10, julio de 1926.
    4. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Las murallas de Grisén”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 11, agosto de 1926.
    5. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Pinares aragoneses”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 12, septiembre de 1926.
    6. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Alpinismo aragonés”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 13, octubre de 1926.
    7. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Borja”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 14, noviembre de 1926.
    8. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Turismo”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 15, diciembre de 1926.
    9. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “A través de Aragón. Apuntes del camino”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 18, marzo de 1927.
    10. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Anales del fútbol aragonés”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 19, abril de 1927.
    11. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Automovilismo. Crecimiento en la región, su trascendencia comercial y los buenos pavimentos”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 20, mayo de 1927.
    12. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Herrera”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 24, septiembre de 1927.
    13. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Anales del ciclismo aragonés”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 25, octubre de 1927.
    14. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Por la sierra de Albarracín”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 27, diciembre de 1927.
    15. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Acontecimientos deportivos de ruedas y motores”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 33, junio de 1928.
    16. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El Pueyo de Barbastro, castillo moro”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 35, agosto de 1928.
    17. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Carreteras aragonesas”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 38, noviembre de 1928.
    18. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “A favor de la corriente”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 41, febrero de 1929.
    19. N. H. (¿HIDALGO FALCÓ, Narciso?), “Excursión al Santuario del Moncayo”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 70, julio de 1931.
    20. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Una travesía por el Ebro. El deportista Yermo navega desde Miranda hasta el mar”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 82, julio de 1932.
    21. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “En el paraíso de la alta montaña. Los cincuenta y siete picos de tres mil metros del Pirineo aragonés”, en: Campeón, 13 de agosto de 1933.
    22. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El viejo Robinsón atlético del naturismo”, en: Campeón, 20 de agosto de 1933.
    23. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El coloso de las tempestades. Tres españoles por aire y por tierra en el Mont-Blanc (4.820 metros)”, en: Campeón, 27 de agosto de 1933.
    24. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El celoso de las Tempestades. Tres españoles por aire y por tierra en el Mont Blanc (4.820 m)”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 96, septiembre de 1933.
    25. N. H. (¿HIDALGO FALCÓ, Narciso?), “Orientaciones turísticas. La necesidad de intensificar la construcción de hoteles en el Pirineo”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 96, septiembre de 1933.
    26. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “La caza mayor en España. Tras jabalíes, corzos y rebecos en las altas cumbres”, en: Campeón, 17 de septiembre de 1933.
    27. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Quinientos kilómetros por el Ebro y el mar. La “Antinea” bate el “record” español de distancia en piragua”, en: Campeón, 24 de septiembre de 1933.
    28. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Las altas cumbres españolas. La subida al Aneto (3.404 metros), segunda altura nacional”, en: Campeón, 1 de octubre de 1933.
    29. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Apuntes del diario de ascensiones de un alpinista. Próxima la temporada de deportes de invierno, evoquemos el Mont-Blanc (4.820 metros), el pico prócer de Europa”, en: Campeón, 15 de octubre de 1933.
    30. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Figuras y comentarios de la gran semana deportiva de Zaragoza”, en: Campeón, 22 de octubre de 1933.
    31. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Con los palos a cuestas… Al comenzar la temporada oficial del “esqui” en los diversos clubs españoles”, en: Campeón, 18 de noviembre de 1933.
    32. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Alpinismo. La cadena de refugios de montaña en los Pirineos francoespañoles”, en: Campeón, 26 de noviembre de 1933.
    33. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Nuevas rutas de montaña. Tres montañeros por las ignoradas e inexpugnables sierras de Beceite”, en: Campeón, 17 de diciembre de 1933.
    34. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Huellas en la nieve. El paraíso del esquiador”, en: Campeón, 24 de diciembre de 1933.
    35. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Hace veinticinco años que esquiaban en Guipúzcoa. Y para conmemorar el XXV aniversario, construyen un hotel en las pistas de Candanchú”, en: Campeón, 7 de enero de 1934.
    36. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Ciencia alpina. El secreto de virar con los esquís”, en: Campeón, 21 de enero de 1934.
    37. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Ellas, campeonas. Madrileñas, catalanas, vascas y aragonesas en las carreras de esquís”, en: Campeón, 4 de febrero de 1934.
    38. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Amigos del Aralar. Una charla con el presidente de la Federación Vasca de Alpinismo”, en: Campeón, 18 de febrero de 1934.
    39. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Arte y propaganda en el deporte. Los “affiches” alpinos y la fotografía de montaña. ¿Qué ayuda presta en España el P. N. T. al turismo deportivo?”, en: Campeón, 15 de abril de 1934.
    40. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Comentarios al V Concurso franco-español del Pirineo y a la prueba de descenso Tobazo Standart 1934”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 103-104, abril-mayo de 1934.
    41. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Rutas y circuitos del Pirineo. Ordesa, el maravilloso Parque Nacional y las estaciones turísticas en el Pirineo aragonés”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 103-104, abril-mayo de 1934.
    42. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El deporte debe ser apolítico. Ellas preguntan: ¿se puede salir al campo?”, en: Campeón, 24 de junio de 1934.
    43. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Los franceses al Himalaya. El jefe de la expedición, M. Escarra, nos cuenta sus propósitos”, en: Campeón, 8 de julio de 1934.
    44. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Comienza la navegación deportiva fluvial. Los canotistas de “Helios” se disponen a no dejarse arrebatar el “record” de distancia por el Ebro, que codician los catalanes”, en: Campeón, 15 de julio de 1934.
    45. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Doscientos motoristas que hacen 20.000 kilómetros anuales cada uno. Entre los vigilantes de caminos, hay aviadores, campeones ciclistas y motoristas, corredores de “dir-trak” y boxeadores”, en: Campeón, 22 de julio de 1934.
    46. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Inauguración de dos nuevos refugios en el Pirineo central. El Formigal (1.850 metros) y El Ruso (1.600 metros), dos construcciones gemelas, habilitadas como hospederías para alpinistas”, en: Campeón, 12 de agosto de 1934.
    47. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Postulando… la vuelta al mundo. El “globe-troter”, parásito del deporte”, en: Campeón, 19 de agosto de 1934.
    48. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Veraneo en las montañas aragonesas. La tradicional acampada en La Chuata (1.300 m)”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 108, septiembre de 1934.
    49. ARRIBAS DE HIDALGO, Conchita, “Diario de una excursionista”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 108, septiembre de 1934.
    50. H., (¿HIDALGO FALCÓ, Narciso?), “Una proeza alpina. Luis Gómez Laguna escala el Cervino (4.505 m) y el Breithorn (4.120 m) en plan solitario y nos cuenta cómo realizó la proeza”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 108, septiembre de 1934.
    51. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El campamento de los exploradores en Aragüés. Un valle poco frecuentado por el turismo”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 108, septiembre de 1934.
    52. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “En la alta montaña. En el Balaitús, siguiendo la ruta de su víctima más reciente”, en: Campeón, 2 de septiembre de 1934.
    53. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “La afición al “camping”. Este verano se ha afirmado el entusiasmo español por este deporte”, en: Campeón, 9 de septiembre de 1934.
    54. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “La proeza de un alpinista español. El Cervino (4.505 m.) y el Breithorn (4.120 m.), dificultosas escaladas en los Alpes”, en: Campeón, 23 de septiembre de 1934.
    55. ARRIBAS DE HIDALGO FALCÓ, Conchita, “Campamento en Piedrafita: excursiones y ascensiones (del diario de un excursionista)”, en: Aragón. Revista gráfica de cultura aragonesa, 109, octubre de 1934.
    56. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “¿Saldrán victoriosos en su terreno? El Zaragoza, equipo de las adversidades y actual colista del segundo grupo”, en: Campeón, 14 de octubre de 1934.
    57. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Un campeón montañero. El doctor Grasa, poliesportivo, “Medalla de Oro” en las Exposiciones internacionales y nacionales de Fotografía de Montaña”, en: Campeón, 21 de octubre de 1934.
    58. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Las primeras nieves. Comienza la temporada del “ski” y los clubs preparan sus calendarios de pruebas”, en: Campeón, 25 de noviembre de 1934.
    59. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “La temporada en Candanchú. Otro refugio del Ski Club Tolosano”, en: Campeón, 9 de diciembre de 1934.
    60. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Manchas en la nieve. Los turistas del esqui”, en: Campeón, 6 de enero de 1935.
    61. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El número de esquiadores. De 1.000, en 1930, llega a 10.000 en 1935”, en: Campeón, 20 de enero de 1935.
    62. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Figuras del esquí. Un campeón austriaco en España”, en: Campeón, 3 de febrero de 1935.
    63. ARAGÓN, e HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Crónica alpina”, en: Campeón, 10 de febrero de 1935.
    64. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Escuelas de esquí en España. Walter Frodl, profesor de la Federación Centro”, en: Campeón, 24 de febrero de 1935.
    65. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Los grandes concursos de esquí. Los campeonatos de España (1935) que se celebran hoy en La Molina”, en: Campeón, 3 de marzo de 1935.
    66. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “En las pistas de La Molina”, en: Campeón, 10 de marzo de 1935.
    67. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Crónica alpina”, en: Campeón, 17 de marzo de 1935.
    68. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Crónica alpina”, en: Campeón, 24 de marzo de 1935.
    69. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Técnicas y escuelas del esquí. Hans Teichner, profesor del Club Alpino de Nuria”, en: Campeón, 7 de abril de 1935.
    70. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Una semana de escuela en el Arlberg. Hannes Schneider, los saltos de cien metros y su consejo a los esquiadores españoles”, en: Campeón, 14 de abril de 1935.
    71. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Crónica alpina”, en: Campeón, 16 de junio de 1935.
    72. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Un accidentado “raid” fluvial. Las penalidades de Valerio y Juanele, de Salamanca a Oporto”, en: Campeón, 7 de julio de 1935.
    73. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Para la historia alpina. La primera ascensión al Monte Perdido (3.353 metros)”, en: Campeón, 18 de agosto de 1935.
    74. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Escaladas de tipo internacional. Dos españoles en la cadena de agujas de Chamonix”, en: Campeón, 22 de septiembre de 1935.
    75. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Escuela de escaladores. El placer y el riesgo del alpinismo. I”, en: Campeón, 29 de septiembre de 1935.
    76. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El placer y el riesgo del alpinismo. La técnica de la escalada en roca. II”, en: Campeón, 6 de octubre de 1935.
    77. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El placer y el riesgo del alpinismo. La técnica de la escalada en glaciar. III y último”, en: Campeón, 13 de octubre de 1935.
    78. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Intercanvi de refugis. Els quatre refugis de Montañeros de Aragón”, en: Butlletí del Centre Excursionista de Catalunya, 486, noviembre de 1935.
    79. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Valores nuevos. Figuras de los VI Campeonatos Aragoneses de Atletismo”, en: Campeón, 3 de noviembre de 1935.
    80. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Esquí internacional”, en: Campeón, 1 de diciembre de 1935.
    81. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Por la alta montaña pirenaica. El nuevo refugio de Marcadau”, en: Campeón, 8 de diciembre de 1935.
    82. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “El cisma del esquí. Los que viven al margen de la Federación”, en: Campeón, 29 de diciembre de 1935.
    83. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Los diez mejores saltadores de Europa”, en: Campeón, 5 de enero de 1936.
    84. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “En plena temporada. Crisis de nieve”, en: Campeón, 22 de marzo de 1936.
    85. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “En el VII Concurso francoespañol de ski. Triunfo del Ski Club Tolosano y de los esquiadores aragoneses”, en: Campeón, 29 de marzo de 1936.
    86. HIDALGO FALCÓ, Narciso, “Premio a un esfuerzo. El Zaragoza, a la primera división”, en: Campeón, 26 de abril de 1936.

      • Te ha gustado ver que desde Aragón se enviaban buenos trabajos a una revista ubicada en Madrid, ¿eh? Y en los años treinta del siglo pasado… Bueno, nada hay nuevo bajo el sol…, porque eres consciente de que los Blogs de Desnivel pertenecen a una editorial madrileña, ¿no? Que funciona sin apenas ayuda desde nuestra Autonomía aragonesa, por cierto… ¿Será que a nuestros dirigentes no les interesan las informaciones objetivas y profesionales sobre el Pirineo? Gran misterio, tremendo arcano…

    • por favor alberto mete mas historias en español que son las mejores mejorcitas

      • Lo intento, lo intento, Luis, pero resulta complicado encontrar «vestigios» de nuestro montañismo… Pero tranqui, que tengo alguna cosilla más en la recámara… Hasta entonces!!!

        • Siento repetirme Alberto. Pero es que esta entrada es muy buena. Quienes te sigan y tengan libros de montañas se preguntaran porque nadie cuenta lo que tú cuentas. Cuestión de trabajo imagino. Pues no te canses nunca de regalarnos estos relatos magníficos. Nadie más lo hace.

          • Muchísimas gracias por tus elogios (inmerecidos), Makako. De cualquier forma, si buscas un poco, verás que en los estantes de las librerías de montaña hay obras magníficas. Ideales para regalar por Navidad, por cierto…

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