por

Cherchez la femme

El camino de las mujeres hacia su emancipación, incluso en temas secundarios como el excursionismo, tuvo que esperar lo suyo. Así, hasta finales de los años veinte del siglo pasado parecía una utopía que las féminas (de a pie) saliesen para realizar marchas en plena naturaleza. Al menos, en tierras aragonesas. Claro que, con el auge de las sociedades montañeras, la tendencia iría cambiando de un modo fulgurante.

Nos fijaremos un poco en lo que sucedía en Zaragoza durante aquellas añadas efervescentes. Porque cuando se fundó la primera asociación montañera aragonesa, en mayo de 1929, algunas chicas acudieron con presteza para apuntarse en ella. La más madrugadora de todas, Elisa Sancho, ocuparía la tercera plaza en el listado absoluto de altas de socios… Por lo demás, se tiene constancia de que entre los cincuenta y dos fundadores de Montañeros de Aragón había siete mujeres: un 13% de la entidad… Algo exiguo, si se contempla con ojos actuales; muy significativo, si se hace desde la perspectiva de la época. Actualmente, ese porcentaje ronda la paridad.

El fomento del montañismo femenino se cuidó desde siempre en la referida asociación montañera. Por ejemplo, en la travesía por el Marcadau del otoño de 1929, su organizador principal y vicepresidente de la Entidad, Pascual Galindo, animaba para que se apuntaran “señoras y señoritas”, con el críptico comentario de que “todo estaba previsto para ello”… Un par de chicas guerreras, se alistó a aquella gran pateada por la alta montaña pirenaica.

Los apoyos para que las féminas se sumaran a las marchas y ascensos de Montañeros serían constantes. Uno de sus socios de primera hora, Narciso Hidalgo, publicó varios textos alusivos en la prensa deportiva de Madrid. Nos quedaremos hoy con su trabajo para la revista Campeón del 24 de junio de 1934. De este modo respondía Hidalgo a la siguiente cuestión: “Ellas preguntan: ¿se puede salir al campo?”. Lo hizo con una actitud muy adelantada para esa España que se disponía a destrozarse en una Guerra Civil:

“El excursionismo está alcanzando en España un inusitado incremento. Los que hace veinte años salíamos al campo, buscando fuera de la urbe la placidez, la tranquilidad espiritual y el contacto semanal con la naturaleza, pródiga de bellezas, nos vemos invadidos por la ola de nuevos valores que hacen dudar de si aquel postulado, atribuyéndole al campo tranquilidad, era cierto. Claro que los cronistas siguen opinando que tranquilidad viene de tranca.

”Ellas preguntan: ¿se puede salir al campo?

”Ellas saben que a veces la jornada proporciona molestias e inconvenientes.

”Ellas oyen a veces lo que no debieran oír, y ven cosas que no quisieran ver.

”—Sí, sí –nos han dicho—: el campo ha variado mucho, porque también los excursionistas son ahora muy distintos.

”Pero ellas, las deportistas cien por cien, conocen perfectamente las diversas clases de excursionistas. Distinguen al excursionista del gamberro. Y saben los que van al campo por el mismo campo, con respeto para todos y para la naturaleza.

”El gamberro es la negación del deportista. Sale al campo en plan de conquista, a molestar a los demás y a significarse. No respeta a los árboles, ni a las personas, ni a los animales. Destruye lo que encuentra a su paso. Deja en donde acampa el rastro de su incultura. Rompe botellas a pedradas, destruye las fuentes. Arranca los árboles. Algunas veces, tira al blanco con pistolas auténticas. Su léxico es repulsivo. Su trato con las mujeres, grosero.

”Un indeseable del excursionismo. Una plaga que se ha desarrollado en toda la nación y con la que no puede transigir el excursionismo puro.

”Al verlas a ellas en los sotos, buscando un paraje solitario y apacible, lejos del bullicio y la algarabía de los arribistas del camping, hemos comprendido que eran unas enamoradas del deporte.

”Y dijo el veterano excursionista:

”—Cuando esto ocurra, cuando lleven al campo sus ideas políticas, sus malas ideas, y profanen el sentido del deporte, en absurdo afán de despojar de encantos a estas jornadas domingueras, nosotros volveremos al café, a la peña del casino, avergonzados de los prosélitos que arrastramos impensadamente, y para no salir jamás.

”El excursionismo de opereta no satisface a los deportistas.

”El deporte es apolítico. Los reglamentos deportivos repudian la política. Camaradas en el deporte de los más distintos ideales políticos. En el ideal de la cultura física no se admite mediatizaciones. Salud, higiene, destreza, ritmo, nobleza, ausencia de bajas pasiones.

”Vi un regreso de excursionistas, fuerte cuadro desolador: traían medio bosque entre sus manos…

”La educación deportiva es la más difícil de aprender. Haría falta una escuela de excursionismo o la presentación de un certificado de haber sido Exploradores.

”Ester, Maripí, Carmen, Luisa…, vosotras que salís al campo desde antiguo, y conocéis la gamberrancia del ambiente, permitidme unos consejos:

”—Los lugares más apacibles están siempre en razón directa de la distancia a los poblados.

”—Desconfiad del excursionismo a la última moda.

”—Tened mucha resignación.

”Volvían del campo curtidas por el sol, alegres, pero al aproximarse a la ciudad iban entristeciendo.

”Es mucho más difícil orientar a la gente hacia el deporte, que dirigir grandes marchas políticas.

”El excursionista esencialmente veraniego siempre será, en el mejor de los casos, excursionista a medias.

”Si sacamos las triquiñuelas y los deportes de la ciudad al campo, poco habremos ganado en esta cruzada higiénica.

”Ya lo sabéis: por vosotras seguirá el campo teniendo encantos. Pero, ¡desventurados aquéllos que hagan que vosotras os marchéis!”.

Lo dicho: desde el primer tercio del siglo XX, las mujeres y hombres de las asociaciones aragonesas comenzaron a degustar conjuntamente las alegrías del medio natural o las emociones de las prácticas montañeras. Por suerte para quienes llegamos varias generaciones por detrás…

Comentar

Comentario

  1. De lo más curioso. La revolución femenina es la mayor y mas importante que ha acontecido a través de la historia de la Humanidad, la que de verdad ha cambiado el mundo. Sobre todo para la mitad de sus habitantes, aunque la otra mitad también ha salido ganando mucho.

    • Eso es: la mitad de la fuerza generatriz de la Humanidad estaba desaprovechada hasta hace no demasiado, por decirlo de un modo «egoísta» y no «moral»… Seguro que con los hombres y mujeres tirando juntos del carro, nos irán mejor las cosas… En el decorado secundario de las montañas y, muy especialmente, en todo lo demás… A pasar un buen encastillamiento, josé…

  2. Desnivel Ediciones lleva largos años fomentando la literatura de montaña femenina. Y también la historia de las bravas mujeres que se “echaron al monte” las primeras… Os pongo un par de ejemplos (Arantxa López Marugán y Marta Iturralde Navarro), no sin comentar que la Librería Desnivel sigue al pie del cañón, sirviendo a domicilio:
    https://www.libreriadesnivel.com/libros/cuerdas-rebeldes/9788498294378/
    https://www.libreriadesnivel.com/libros/querida-esto-es-el-everest/9788495760944/
    https://www.libreriadesnivel.com/libros/mujeres-y-montanas/9788495760548/

      • Caramba: al pie del cañón tú también, Luis… Pues nada, nada: a leer en el mejor sillón de casa… Pero cuida no te excedas, ¡no te vayan a subir las dioptrías! Más saludos, también desde mi cuarentena hogareña…

      • Hola, Makako… Bueno, acaso por su rareza, los textos alusivos al montañismo femenino, más aún los generados desde tierras aragonesas, me han parecido desde siempre encantadores. Será porque empecé desde muy, pero que muy joven (de hecho, aún no había nacido) a practicar el montañismo con mujeres… Saludos de primate a primate…

      • Sí, ya lo creo, Doble-A: nuestros vecinos tienen auténticas montañas de buenas lecturas, entre las que buceo con auténtico placer… Por eso, justamente, llevo años tratando de sacar a la superficie nuestros textos; sobre todo, los Made in Aragón… Saludos cordiales y enclaustrados…