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Primeras carreras de esquí en Candanchú

Desde nuestro confinamiento en casa se pueden practicar los deportes virtuales de montaña. Y pasarnos, como decían los autores decimonónicos de guías inglesas de viaje, a la “literatura de sofá, fogón y pantuflas”. Por lo demás, contamos con la ventaja de trasladarnos en el tiempo mediante la imaginación. Así, cabe la posibilidad de que revivamos esos años treinta del siglo pasado en los que nacieron las más tempranas competiciones de esquí aragonesas. En las campas entonces vacías de Candanchú, para más datos.

Vamos a continuar con los aniversarios de nuestro gremio montaraz. Porque este invierno que dejamos atrás se cumplieron los noventa años de la más incipiente prueba de esquí en el valle alto del río Aragón. De la mano, justamente, de un club que acababa de ser fundado en la dinámica Zaragoza de mayo de 1929.

No deja de maravillar que, durante su añada inaugural, Montañeros de Aragón se decidiera a organizar pruebas de esquí internacionales. Pero a la antigua usanza: a golpe de calcetín, sin pistas preparadas ni remontes mecánicos. En tres entregas echaremos un vistazo a esas competiciones heroicas que discurrieron entre 1930 y 1936 por el entorno de Candanchú.

Así, durante la agitada década de los años treinta, el incipiente deporte blanco aragonés se asentó en las zonas altas del valle de Canfranc. Se cree que sus competiciones arrancaron en Rioseta de la mano de Montañeros de Aragón: el día 9 de marzo de 1930, el club zaragozano preparó sobre sus laderas nevadas un concurso regional universitario. Al ser la entidad pionera aragonesa, solo logró reunir a nueve corredores que, animados por unos sesenta espectadores, cubrieron los ocho kilómetros del recorrido. Una especie de prueba de fondo que, por lo que recuerdan nuestros veteranos, pudo disputarse con los pesados esquís habituales. Esos que, según dijo el pionero Fernando Almarza, “pesaban más que un cerdo muerto”… Como quiera que fuese, el primero en cruzar la meta fue Sebastián Recasens, seguido por José María Serrano y Fernando de Yarza. El más precoz pódium del deporte blanco aragonés.

Tan modesta prueba no fue sino un mero tanteo organizativo. Porque Narciso Hidalgo, ayudado por Manuel Arribas y otros colaboradores, ya pensaba en incrementar la actividad competitiva en su Club. Ese mismo mes se convocó otro trofeo que, con el transcurso de los años, terminaría erigiéndose como uno de los más pujantes del panorama pirenaico: el Concurso Franco-Español de Esquí. Recurriendo a los fuertes nexos que existían entre los directivos de Montañeros y pirineístas galos como Alphonse Meillon, Ludovic Gaurier, Louis Le Bondidier o Aymar de Saint-Saud. El historiador Francisco Tuduri Esnal opinó sobre esta cita desde Cuando el esquí comienza. Crónica del Ski Club Tolosano (1993):

“Fue la competición más importante y además la única que se celebró con absoluta regularidad desde los años 1930 a 1936. Estaba organizada por Montañeros de Aragón y por el Club Pyrénéen de Pau. Se corría en la modalidad de esquí de fondo y generalmente sobre circuito de diez a quince kilómetros, que entonces era clásico en Candanchú: salida de Rioseta o de la Casilla del Ruso, según la abundancia de nieve, subida por la carretera hasta el Somport, de ahí al Puerto Viejo o collado de Besata, para descender hacia el bosque de las Hayas, regresando por el Piano y ladera del Tobazo”.

En efecto: el 30 de marzo de 1930 arrancaba en Candanchú ese primer campeonato con vocación internacional. Resultó un auténtico éxito a la vista de la enorme expectación despertada, la gran afluencia de público y el generoso número de concursantes. Todos los hoteles hasta Jaca lucieron carteles de completo. Participaron en esta prueba deportistas del Peñalara y de Club Alpino de Madrid, del Ski Club de Tolosa, del Centre Excursionista de Catalunya y de los Clubs Deportivos de Bilbao y de San Sebastián, así como del Club Alpin Français y de los equipos militares. Quinientas personas les jalearon desde el borde de la pista. Algunas, llegadas desde Pau y Tarbes. Esta carrera de doce kilómetros balizados tuvo como comentarista a uno de los socios fundadores de Montañeros, el periodista Luis Boya:

“El recorrido, excesivamente duro por las condiciones del terreno, ponía a prueba la resistencia y condiciones de los corredores, especialmente en la escalada, donde puede decirse había de decidirse la lucha. Peñalara y Club Alpino Español de Madrid, eternos competidores en estas pruebas, eran, además los favoritos de la carrera, los que habían de darle un máximo interés.

”Durante el recorrido, se puso de relieve las excelentes condiciones de estos corredores, así como el espíritu que animaba a Montañeros, que, novatos en estas lides, querían a toda costa hacer un buen papel en la clasificación y conseguir llegar todo el grupo a la meta. El paso en los controles acusaba la marcha ascendente de los madrileños, que por momentos iban cobrando puestos y colocándose a la cabeza del lote de corredores. Los tolosanos marchaban asimismo en muy buena forma, y su actuación hacía esperar que conseguirían un buen puesto. Tuduri [padre], el mejor de los tolosanos, marcaba un estilo muy práctico que le hacía ser temible en los llanos y escaladas […]”.

Finalmente, el premio lo ganaría Enrique Millán, del Peñalara (1 h 7 min), seguido por José Parra, del Club Alpino Español (un minuto por detrás). Los madrileños coparon los siete primeros puestos, para dejarle el octavo a Francisco Tuduri, seguido de dos compañeros más de Tolosa. Para alegría de los zaragozanos, Montañeros logró una décima posición gracias a Luis Gómez Laguna (1 h 37 min). Quien, por cierto, había aprendido a esquiar, entre amigos, apenas dos inviernos antes… En cuanto a los siguientes aragoneses, entre ese total de cuarenta y cinco corredores en liza, serían: Ramón Serrano Vicéns (16º), Antonio Sabater (21º), Valeriano Fernández (23º), José Castro (24º), Luis Villanueva (27º) y Antonio Baselga (29º).

La correspondiente copa, ofrecida por el Sindicato de Iniciativa y Propaganda de Aragón, se fue al Peñalara, pues en la clasificación por equipos quedó por delante del Ski-Club Tolosa, del Batallón La Palma número 8 y de Montañeros de Aragón, los siguientes clasificados. No hay duda de que las dos tablas madrileñas iban muy por delante…

Se aprovechó dicho evento para celebrar otras pruebas regionales, que consistieron en un duro recorrido Rioseta-Aspe-Candanchú. Nuevamente ganó nuestro reconocido sportsman, Luis Gómez Laguna. Respecto a la clasificación femenina, la correspondiente Copa Baselga fue para otra campeona célebre del Montañeros naciente: Julia Serrano. Una familia que daría mucho que hablar, que previamente había realizado su aprendizaje del esquí en Navacerrada…

Y llegó la segunda gran cita del esquí pionero aragonés. Siguiendo la colaboración estrecha entre el Club Pyrénéen de Pau y Montañeros de Aragón de Zaragoza, este II Concurso Franco-Español se celebró de nuevo en el Candanchú del mes de marzo de 1931. Con un estilo amateur que hoy maravilla. Así, el día 14 se constituyó en la Fonda de la Estación de Arañones su jurado, se nombraron los controles y cronometradores y, finalmente, se llevó a cabo el sorteo de dorsales.

A partir de las 10:00 h de la jornada siguiente, arrancaron las carreras desde Rioseta: la de fondo individual y por equipos, la femenina y el slalom-concurso de habilidad. La primera de estas competiciones consistía en un recorrido de quince kilómetros hacia Candanchú que tenían que completar tres participantes en la categoría por equipos. Ni que decir tiene, las pieles de foca estaban prohibidas…, así como cualquier ayuda externa a los corredores, salvo en caso de lesión. Marcaron dicho itinerario nuestros deportistas más fogueados: José María Serrano y José Rodríguez.

El Concurso de 1931 resultó un éxito rotundo de organización y, más todavía, de participantes. La prueba fue calificada en su tiempo, con cierto puntillo de exaltación, como “la de mayor importancia de las celebradas en España”. Pero el caso es que en el valle de Canfranc se dieron cita las grandes figuras del momento como Davos, Arche, Laforque, Pina, Millán, Candela o Tuduri. Incluso, como muestra máxima de su cosmopolitismo, se pudieron admirar las evoluciones sobre la nieve del vehículo semioruga Citroën que trajo el Ski-Club tolosano.

Otro detalle curioso fue el sistema de traslado de los deportistas desde el cercano valle de Tena. Porque, haciendo gala de un espíritu deportivo nato, la incipiente Sección de Sallent de Montañeros de Aragón viajó hasta el terreno de juego de una forma poco acomodaticia. Así lo contaba el cronista anónimo que firmara el artículo sobre el “II Concurso Franco-Español de esquís, organizado por el Club Pyrénéen de Pau y Montañeros de Aragón”, en el número 66 de la revista Aragón (1931):

“El sábado por la tarde llegó a Arañones un grupo de esquiadores del simpático pueblo de Sallent, que hizo el viaje en ski, cubriendo la larga distancia que existe entre dichos pueblos y demostrando con esto la gran afición y entusiasmo, que les valió la felicitación de todos los montañeros”.

En cuanto al concurso en sí, resultó muy vistoso por la gran velocidad y el excelente nivel de los corredores. La prueba se la llevó Davos, del poderosísimo Sports d’Hiver de Luchon (en 50’ 33’’). Mirándonos un poco el ombligo, extraeremos los participantes de Montañeros de Aragón (entremezclados fraternalmente sus afiliados de Zaragoza y de Sallent), entre los cuarenta y seis participantes clasificados: Marraco (18º), De Yarza (21º), Frank (25º), Gómez Laguna (27º), Recasens (28º), Serrano (32º), Armisén (39º), Royo (40º), Puente (41º), Serrano (43º), Vicente (44º) y Alba (46º).

La clasificación por equipos de esta prueba de fondo, iría así: Club Alpino Español (1º), Peñalara (2º), Club d’Hiver de Luchon (3º), Ski Club Tolosano (4º), Montañeros de Aragón (5º), Ski Club de Eaux-Bonnes (6º) y Club Pyrénéen de Pau (7º). Por diversos motivos, no se clasificaron ni el Ski-Club de Cauterets ni el Ski-Club Nayais.

Por lo demás, la carrera femenina se la llevó Marguerite Villecampe, de Nay. En el podio se vería también a Julia Serrano, quien quedó en una meritoria tercera posición. La siguiente aragonesa fue Julieta Martínez, en el octavo puesto. Unos resultados más que excelentes para nuestro deporte blanco. No tanto en el slalom, que ganó el campeón Villecampe, seguido por Laforgue y Davos. Quienes iban abriendo el camino a lo que más tarde sería el esquí alpino, o “de pista”. El hoy predominante, vamos.

Por último, incidir en que hubo una destacable la afluencia de público: desde el país vecino llegó hasta Canfranc en tres trenes especiales. Y se contaron en torno a cien vehículos particulares en las cercanías de las, digamos, pistas de competición. En total, se estimó un millar de espectadores. El optimismo ante los resultados cosechados fue generalizado, como se proclamó desde la revista del SIPA:

“Los juicios que a la prensa en general han merecido, demuestran unánimemente que conceptúan las pistas del Pirineo aragonés como las mejores de España para la práctica del ski. La duración de la nieve en nuestras vertientes, la cantidad de descensos suaves y fuertes, todo ello es aliciente para que las pistas hayan adquirido esta fama tan justa como reconocida en el poco tiempo que los deportes invernales llevan de existencia en nuestra región”.

Tal sería el balance de las competiciones de Montañeros de Aragón en el Candanchú salvaje de 1930 y 1931. No hay duda de que sus fundadores, en los dos primeros años de existencia, iban bien lanzados…

  1. Pues tan lejos no llego, pero sé de una jacetana, hoy casi nonagenaria, que todavía presume de esquiar en el Tobazo. También sigue desplazándose habitualmente en bicicleta por Jaca.

    • Quizás fuera compañera de las Serrano, alguna asentada en Jaca… Sería una maravilla que, tras la cuarentena, le hicieras una entrevista, que seguro tendrá mucho que contar… Saludos, José…

  2. Por si queréis saber más sobre el ambientillo esquiador (y montañero) hacia 1929…
    Tradicionalmente, el Anuario de Montañeros de Aragón se presentaba en mayo, durante la «Semana de la Montaña». Dadas las circunstancias, hemos adelantado su tirada y, ni que decir tiene, difusión en libre. Descarga gratuita por aquí:
    https://montanerosdearagon.org/…/descargas/Anuarios/2019.pdf

    • bien alberto tu sigue entreteniendo y enseñando y cuidandote mucho

      • Eso es, Luis… Tratar de entretener, de despistar, de eso es de lo que va esta página, antes y ahora… Quizás, más aún ahora… Saludos y salud, sobre todo lo último…

    • Caramba Alberto. Noventa años de competiciones. O de promocion del deporte. No se si lo sabrían en la zona. Pero aunque ahora estas celebraciones no vienen siempre es grata la evasión hacia otros horizontes menos enclaustrados. Que sea leve tu cuarentena. Y que tengas tiempo para seguir brindando tus evasiones.

      • Sí; es curioso, cómo corre el tiempo… Las efemérides, en estas circunstancias, pues tú lo has dicho: no pasan de la curiosidad… Ahora, lo importante es la salud, primero, y enseguida, la economía… Donde el turismo, sobre todo el «blanco» en Aragón, es importantísimo… Cuando se arregle la situación sanitaria, esperemos que la del empleo se recupere lo antes posible… A cuidarse mucho toca, Makako…

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