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¿Una editorial sociopolítica?

En tiempos de zozobra siempre se agradece un vodevil. Aunque sea uno tirando a malillo. Y eso es justamente lo que desde hace unos días se nos está ofreciendo a resultas de la oficialización desde el sacrosanto altar del BOA de esas “Modificaciones del Nomenclátor Geográfico de Aragón aprobadas por el Consejo Geográfico de Aragón el 29 de mayo de 2017” para las “Cimas de más de 3.000 metros del Pirineo aragonés”.

Estamos ante unos hechos que, con la colaboración de cierto político de Chunta de Espierba y de una editorial de Zaragoza, se parecen mucho a un enredo de Pedro Osinaga. De esos en los que el maridito pillín salía por una puerta en gayumbos, la vedette con lencería negra se escondía dentro del armario y la esposa burlada entraba en tromba por la terraza con una estaca en la mano… Todo ello en décimas de segundo, con una sincronización que ni en la NASA.

Así, se diría que los tres actores de esta comedieta se han puesto de acuerdo por cualquiera sabe qué oscuros motivos, pues, desde hace tres o cuatro años, todo en la penosa historia de nuestra toponimia de alta cota anda inmerso entre boiras densas. ¿Tanto valen las subvenciones que puedan llover desde el Gobierno de Aragón, ahora que sus ubres andan, o andarán en breve, tirando a secas?

Tiempo es de bajarnos hasta el camino de los Molinos zaragozano, sede de una editorial con fama de esmerarse por cuidar con primor los temas autóctonos. Y que conste que a imperios empresariales como el de PRAMES, en estos meses inciertos de ERTES, ERES y concursos de acreedores, haciendo mío el viejo dicho germánico, les deseo mil años de grandes éxitos y magnas realizaciones. Por ello no entraré ahora en el tema de su trayectoria toponímica durante las últimas quince o veinte añadas, sospechosamente acorde con el modus operandi y la visión que ha cuajado en la Lista Soro. Bien reflejado a través de sus pintoresquismos en mapas y topoguías, que nunca en explicaciones.

Me centraré en los acontecimientos recientes. Porque desde el Blog de PRAMES Publicaciones del 23 de septiembre de 2020 alguien quiso “compartir con vosotros las reflexiones”…, del político sobrarbés de CHA ya citado en una entrada previa. Sin manifestar ese detallito revelador, no fuera que pareciese que ofrecían datos decantados hacia una opción ideológica concreta, «nacionalista y socialdemócrata», según ellos mismos se definen: la que ha surtido con 4 concejales (de los 67 en juego) las alcaldías de los 10 municipios oscenses con Tresmiles. Una fuerza moral escasamente abrumadora.

El texto de PRAMES, muy tierno y cariñoso hacia el frustrado candidato de Chunta al Ayuntamiento de Bielsa, llegaba sin firma a la vista. Aquí, un pequeño inciso: en lo sucesivo, animaría a que alguien, quien sea, se responsabilice de cuanto parezca una declaración pública de principios. Si no, habrá que suponer que esas parrafadas llegan desde el mismo, mismísimo Olimpo de la editorial. ¿O acaso se lo encargaron a algún becario menor de edad? Si, por lo que sea, les da vergüenza poner nombre y apellidos a unas afirmaciones de semejante calibre, pues entonces les sugiero que imiten a los militares golpistas de otros siglos, que firmaban sus pronunciamientos en círculo. Pero, por favor: que alguien bien identificado avale sus declaraciones. Si no, los espíritus críticos pueden pensar que se busca la impunidad del anonimato tras las siglas de una empresa…, ¿semi pública? ¿medio privada?

En fin; su promoción del texto del hoy concejal de CHA que llegaba “a vueltas con los Tresmiles” se abría con una entradilla que no dejaba de incurrir en las mismas vaguedades y mensajes campanudos de siempre. Aquí nadie justifica mediante razones nada de lo que se proclama en alto, sin la menor vergüenza, carente de cualquier tipo de pudor. En dicho preámbulo había un poco de todo: desde unas gotitas de victimismo hasta unos toquecillos de sensiblería… Por no hablar del risible argumento de que, ¡mira tú qué cosas!, como “nadie pidió explicaciones” sobre los nuevos nombres de los Tresmiles a los, por lo visto, tan cruelmente acosados como enigmáticos sabios del Gobierno de Aragón, pues entonces “tampoco se les ocurrió darlas”… Verdaderamente hay que tener un rostro de hormigón para escribir caneladas de este calibre. Pero entre las chistosidades del anónimo redactor de PRAMES, a muchos hizo especial gracia sus alusiones a la supuesta contestación que se produjo desde determinados “sectores sociopolíticos”… ¿Señalaban así hacia los pobretones que no tienen los sueldazos y demás prebendas de los políticos o de sus voceros?

A pesar de las tentaciones que tengo, no me entretendré rebatiendo una por una las gansadas del prologuillo de PRAMES. Quizás sea eso lo que se pretenda: que las almas cándidas no se centren en lo principal, que son las 160 razones convincentes que nunca han dado; en concreto, las de los más delirantes nombrecitos que les han colgado a los Tresmiles en plan “porque sí”. O en la velocidad, arbitrariedad y tintes despóticos del lamentable proceso que protagonizó una Comisión Asesora de Toponimia de librea fantasmagórica. Mejor pasar al lado serio de la historia, dando cancha a la rápida respuesta que, cuanto menos, tuvieron la decencia de admitir en la página de la referida editorial. La firmaba, infatigable como siempre (desde el más de cuarto de siglo que hace que lo conozco), Eduardo Sánchez Abella, un reputado experto en la alta montaña del Pirineo central:

“Muy señores míos:

”Como responsable de la campaña Derogación del Proyecto Tresmiles para la recogida de firmas a través de la plataforma on-line Change PBC, me veo obligado a reflejar ciertas consideraciones de hecho, también reflexionadas. Y voy a hacerlo siguiendo el texto redactado por ustedes para que nadie se pierda por las alturas.

”En estos tiempos en los que se hace un especial culto a la diversidad, y si no fuese así, pues también, resulta imprescindible mirar hacia todos los lados y no solo al ombligo. Ya veremos a ver luego si resulta interesante o no, pero, como es imposible contentar a todos los interlocutores, por lo menos que no gane siempre el mismo. No se trata de tener razón porque yo lo valgo, además, hay que demostrarlo.

”Resulta de todo punto de vista lamentable que, después de tres años, los que supuestamente ganaron la contienda a pesar de nuestra oposición, sigan presentando el mismo discurso anodino, que no aporta absolutamente nada nuevo al caso, más allá de seguir alimentando un durísimo golpe a la historia del pirineísmo. Y digo supuestamente porque esos topónimos apenas son usados, desde que fueron declarados como nuevos oficiales, como no puede ser de otra forma.

”Esto simplemente sucede cuando entra en juego la maldita política que acabará siendo nuestra verdadera perdición, y si no al tiempo. Cierto grupo parlamentario minoritario, de corte nacionalista (aunque eso para sembrar el caos da igual) por todos conocido, vendió sus votos al gobierno de turno para, a cambio, conseguir consejería. Vamos, el pan nuestro…

”Así, de la noche a la mañana, surgió una comisión de la nada más absoluta para, según se dice, recuperar algo que nadie había pedido, ni de forma minoritaria y mucho menos por clamor popular.

”No es buena idea saltarse el capítulo anterior a lo que ustedes denominan contestación desde ciertos sectores montañeros y también sociopolíticos porque la comisión se rodeó de expertos y alcaldes afectados, pero en ningún momento se dio ni voz ni voto al colectivo montañero que, le pese a quien le pese, es el que actualmente da uso mayoritario al territorio. De repente nos desayunamos un mapa de dudoso gusto con 160 obligaciones. Y, sí, por supuesto que se hicieron preguntas; 160 sin ir más lejos, una por cada tresmil, y se hicieron muchas, muchas veces, hasta la extenuación, sin obtener la más mínima respuesta y mucho menos explicaciones, que en eso sí que tienen ustedes razón. ¿Entendemos ahora lo del porque yo lo valgo?

”Por eso, no, la comisión no hizo un buen trabajo, ya que actuó unilateralmente, sin contar con el único colectivo que no podía controlar.

”Por eso, ahora sí, ante la indiferencia vinieron las contestaciones, la recogida de firmas; yo personalmente hablé con los alcaldes y la mayoría estaban en contra, pero eso en política, como vemos habitualmente, no sirve para nada.

”Y continuaron las preguntas, una y otra vez; realmente nunca llegó a haber una comunicación digna de la palabra, pero después de que cierto miembro de la comisión obsequiase al colectivo montañero con unas exquisitas palabras (esas sí que fueron hirientes), dignas del ambiente más barriobajero ¿pero, qué digo?, barriobajero hubiera sido un piropo, definitivamente se hizo un silencio espectral. Mejor así, porque lo que procedía en ese momento era una demanda judicial.

”Por eso, ante el pitorreo y en última instancia, elevé el asunto a la Institución del Justicia de Aragón.

”Hoy es el día en que, todavía, nadie se ha dignado a contestar 160 preguntas con una justificación documental, anterior en el tiempo a la redactada y consagrada por los pioneros, que sería la única a contrastar antes de oficializar un topónimo y mucho menos por pernada. Lo que vale es lo que está escrito porque a las palabras se las lleva el viento.

”Y, sí, con todos mis respetos hacia el señor Saludas: sí pudo haber una mirada más completa, con más perspectiva, como ustedes dicen, si se hubiera dado voz y voto al colectivo montañero.

”Saludos cordiales”.

Tal fue la, para mí, acertada réplica de Eduardo Sánchez Abella al torpe intento por limpiar lo maculado desde el camino de los Molinos. Era la carta de un erudito reconocido que ponía en evidencia esas vaguedades de PRAMES, ricas en frases hechas, pobres en datos objetivos. Se diría que basadas en la misma mezcla de simplezas y declaraciones mesiánicas con las que han envuelto, a falta de nada mejor, la Lista Soro. Junto con un cachirulo bien pretico, claro está.

Los seres más ingenuos se asombrarán: ¿acaso la mencionada editorial participó camufladamente en la chapucera iniciativa de los nombres de los Tresmiles? ¿o quizás lo hizo en espíritu a través de alguno de sus colaboradores habituales, aunque éstos figuraran allí a título personal? Con esta declaración abundante en tópicos y comentarios poco afortunados del 23 de septiembre, el enigma parece desvelarse. Se adivina lo que hay detrás de ese “queremos compartir con vosotros las reflexiones de un montañés de Espierba acerca de la toponimia de nuestros Pirineos”. Insisto: si alguien se deja caer por Internet, el Gran Chivato, puede constatar las actividades políticas del caballero en cuestión, detalle que los mandamases de esta editorial con tanto interés por lo sociocultural no creyeron que fuera necesario revelar a sus lectores. Quizás los supongan menores de edad o algo corticos de sesera.

El caso es que, tras esta oficialización tan previsible de la Lista Soro, ha quedado perfectamente claro el papel como comparsa de PRAMES. Con el estilo del mejor de los grupos de mariachis. O su extrema necesidad de captación de liquidez en el sector público, que todo puede ser. No pasa nada, amigos: todos sabemos que la economía anda ahora muy achuchada.

Cambiemos a temas alejados de ese mundo de sainetes a lo Pedro Osinaga trasladados al escenario tristón de la política autonómica aragonesa. En mi afán por ayudar a quien pueda estar resbalando en su propio lodazal, brindaré aquí unas pistas sobre los datos que servirían como apuntes para hacerse con las cuatro patas de la famosa banqueta toponímica y, tras un estudio serio, ofrecer al público conclusiones equilibradas y lógicas. Con nombres en abierto para futuras revisiones y sin imponer nada, se entiende, que ya dejamos muy atrás los tiempos del “ordeno y mando”. Sirvo lo que cualquier aficionadillo con cierto grado de respeto por los Tresmiles aragoneses puede reunir a nada que le interese el tema y sepa leer [los enlaces andan más abajo, entre los Comentarios]:

MARTÍNEZ EMBID, Alberto, “La montaña de los treinta y seis nombres”, en: Blogs de Desnivel, 18 de julio de 2017.

– “Voces de las montañas”, en: Blogs de Desnivel, 16 de agosto de 2017.

– “La cumbre que murmura con el trueno”, en: Blogs de Desnivel, 6 de septiembre de 2017.

– “Toponimistas en el Infierno”, en: Blogs de Desnivel, 3 de octubre de 2017.

– “Vaya Crus de monte”, en: Blogs de Desnivel, 10 de octubre de 2017.

– “Moros en el Balaitús”, en: Blogs de Desnivel, 19 de octubre de 2017.

– “La toponimia del Macizo Calcáreo en 1927”, en: Blogs de Desnivel, 1 de diciembre de 2017.

– “El champán de Bujaruelo”, en: Blogs de Desnivel, 12 de diciembre de 2017.

– “Confesiones de Galindo desde la Brecha”, en: Blogs de Desnivel, 20 de diciembre de 2017.

– “Un retrato temprano de la Brecha de Rolando”, en: Blogs de Desnivel, 2 de diciembre de 2018.

– “Manual para toponimistas ardorosos”, en: Blogs de Desnivel, 16 de febrero de 2018.

– “El Parque Nacional del Ara o del Arazas”, en: Blogs de Desnivel, 27 de febrero de 2018.

– “Las Tres Sorores de Mallada”, en: Blogs de Desnivel, 26 de junio de 2018.

– “La Teta de la Guajira”, en: Blogs de Desnivel, 7 de julio de 2018.

– “La heterodoxa Ordesa de 1918”, en: Blogs de Desnivel, 22 de agosto de 2018.

– “¿Taillón o Tarazón?”, en: Blogs de Desnivel, 7 de septiembre de 2018.

– “Mouno, Munia…, ¿o Almunia (de Doña Godina)?”, en: Blogs de Desnivel, 18 de septiembre de 2018.

¡Hale, señores misteriosos de PRAMES! Si lo vuestro no es hacer política sino informar, ahora tenéis material de sobra para surtir vuestras Redes Sociales con datos rigurosos sobre la toponimia de los Techos de Huesca. Del todo fuera del Aragón Imaginario que se trata de colar en plan somarda. Por favor: reproducción íntegra y nada más; os podéis ahorrar las matizaciones tontitas sin firma. ¿O estamos ante, como os gusta señalar mirando hacia otro lado, una editorial sociopolítica? En tal caso, quizás tendríais que indicarlo en los productos futuros, para que nadie se llame a engaño. No sé; que se advierta debajo de vuestro anagrama algo como: “Editorial Adicta a la Consejería que controla Chunta”. Queda incluso guay.

Lo dicho: mil años de éxitos a PRAMES, aunque sean como mariachis del Poder político. Perdón: sociopolítico.

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16 Comentarios

  1. Más material para las Redes Sociales de PRAMES Publicaciones. Gratuito, se entiende. No requiere de introducciones: con que se editen tal cual, basta…
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/07/18/la-montana-de-los-treinta-y-seis-nombres/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/08/16/voces-de-las-montanas/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/09/06/la-cumbre-que-murmura-con-el-trueno/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/10/03/toponimistas-en-el-infierno/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/10/10/vaya-crus-de-monte/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/10/19/moros-en-el-balaitus/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/12/01/la-toponimia-del-macizo-calcareo-en-1927/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/12/12/el-champan-de-bujaruelo/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2017/12/20/confesiones-de-galindo-desde-la-brecha/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/02/12/un-retrato-temprano-de-la-brecha-de-rolando/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/02/16/manual-para-toponimistas-ardorosos/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/02/27/el-parque-nacional-del-ara-o-del-arazas/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/06/26/las-tres-sorores-de-mallada/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/07/07/la-teta-de-la-guajira/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/08/22/la-heterodoxa-ordesa-de-1918/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/09/07/taillon-o-tarazon/
    https://blogs.desnivel.com/albertomartinez/2018/09/18/mouno-munia-o-almunia-de-dona-godina/
    Disfrutad de las lecturas rigurosas, amigos, que cuando se os acaben hay más…

  2. Pues bueno, seguimos con el lío. Solo espero que otras editoriales foráneas, también con estrechas tendencias localistas, no se contagien e intenten tomar como suya la nueva toponimia; al IGN puede que no le quede otro remedio, al tener carácter oficial aprobado en el BOA. Y al resto de afectados, amigos de la montaña, no nos van a convencer fácilmente. En cuanto a Eduardo, ya he tenido ocasión de celebrar sus conocimientos y trasmitirle un aplauso virtual.

    • Hasta donde sé, todo el mundo está hecho un lío, José.
      Por un lado, como a mí mismo durante algún tiempo, las afirmaciones campanudas logran que piensen algo así como: «Basarán estos nombres en pruebas serias; no se atreverán a inventar o a poner en los mapas oficiales cualquier cosilla tonta que hayan pillado al vuelo por ahí».
      Por otro, el silencio gubernamental, que así se suma a la vieja técnica de PRAMES durante una veintena de años, les mosquea. Y mucho, porque ante todo no quieren participar en lo que adquiere ya todo el aspecto de una astracanada patética. Ni, menos aún, perder esa porción de ventas en sectores ultra enfadados con la Lista Soro y sus divulgadores «de Cámara».
      A ver si en la siguiente entrada les ayudo a clarificar un poquillo este panorama…

  3. Superbe!

    Por mi parte y nuevamente por alusiones, muchas gracias.

    Despúes de bastantes días se puede comprobar perfectamente la táctica de la cuadrilla neotoponimista; tirar la piedra y esconder la mano.

    Saludos cordiales

    • Gracias a ti, Eduardo, tanto por tus palabras como por tu, como acaba de indicar «Makako», infatigable labor de oposición democrática, sin complejo alguno frente al Poderoso… Por lo demás, igual resulta que detrás de todo esto existe alguna operación para comercializar, como sea, alguna línea de mapas «políticamente puros» con los que catequizar a los «gentiles» del montañismo… E incluso la publicación de algún manual para que quienes viajen hasta Espierba sepan cómo llama a las montañas un determinado caballero… En tal caso, espero que adviertan de que se trata de una iniciativa cuyo origen está en un partido político en concreto, «nacionalista y socialdemócrata» (como ellos dicen)…

        • Ya lo creo que sabe Eduardo, sobre todo lo que concierne al Macizo Calcáreo. Fíjate que, hace más de veinte años, le pedí ayuda para que me revisara los dos primeros libros para Ediciones Desnivel: el de la Brecha de Rolando y el del Monte Perdido. Desde luego que, en cuanto me surge una duda, recurro a él, que siempre te atiende con su cordialidad y amabilidad de costumbre. Por no hablar de toda la información que ha atesorado, tanto en lo práctico como en lo teórico, especialmente sobre ese arco que se extiende entre el Vignemale y la Munia, pasando por el Monte Perdido, claro…