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KILIMANJARO MARATHON. Los últimos glaciares del Kili.

El maratón del Kilimanjaro se celebra en la ciudad Tanzana de Moshi y sus alrededores, en las faldas del que conocemos como techo de África, con 5895 metros, y que tuve el privilegio de ascender al día siguiente, tras realizar la prueba de los 42,195m. La experiencia del maratón fue fascinante pero como geógrafo lo fue tanto o más descubrir esa gran montaña que, ubicándose tan cerca del Ecuador, permite descubrir tan claramente, sus 5 zonas, o pisos bioclimáticos. Ese es su más valioso secreto.

Empezando por la carrera es sinuosa, llena de sube bajas que la convierten en una tortura sin fin y en la que es difícil coger ritmo, pues zonas rápidas se alternan con lentas. La prueba arranca del estadio de Moshi a un ritmo que solo las gacelas africanas saben imponer y recorre campos de cultivo, lomas fértiles de un verde radiante que contrasta con el blanco glaciar del pico Kilimanjaro, siempre de fondo.

Durante la carrera niños, adultos y mayores animan incesantemente desde sus granjas, patios, cabañas… y en mi caso, marchando primer «blanco» fue una sensación clamorosa, sentía esos aplausos en lo más profundo de mi ser y me lanzaban, muchas veces por encima de mi bioritmo.

El Kilimanjaro marathon es una prueba reclamo para los mejores corredores africanos; Tanzanos, Keniatas, Etíopes… dan lo mejor de si para que ojeadores europeos y americanos los fichen y pasar de una relativa pobreza a ver cumplir su sueño de alcanzar la gloria (y la riqueza) como corredores profesionales. La verdad es que los primeros 20 podrían representar a muchos países en olimpiadas y es una de las pruebas promedio de más nivel (y ritmo) del planeta.

Tuve la suerte de marchar durante más de 45 minutos con Simon Mtui, recordman del ascenso al Kili durante tiempo hasta que hizo de liebre para Kilian Jornet, quien obviamente, se lo arrebató. Simon es un tipo curioso y muy aclamado en Tanzania, un verdadero aventurero.

Podéis encontrar el relato de mi carrera, mi tiempo etc. con todo detalle en el libro 8 habilidades para afrontar 8 maratones, Desnivel)  , aquí el enlace.

En cuanto al ascenso es un verdadero regalo para gente aventurera, viajera, deportista o curiosos de la naturaleza y medio ambiente. El ascenso arranca desde Moshi en traslado hasta la entrada al Parque Natural. A partir de aquí podemos detallar sus pisos o zonas climáticas y lo más interesante es que estando tan próximo al ecuador tienes la variedad paisajística Ecuador-Ártico y cada 1000m de altitud aproximadamente puedes descubrir como cambia el paisaje:

 

1ª Zona. Campos de cultivo (800 a 2000m):

Son las faldas fértiles de este gran volcán, formadas por restos de cenizas y suelos bien irrigados donde se desarrollan cafetales, maíz, plataneros, algodón… Las lluvias superan los 1500 l/m2 anuales. Es un territorio antropizado y de alta densidad de población histórica.

2ª Zona: Bosque lluvioso (2000 a 3000m)

Da la sensación de caminar por un túnel de vegetación, el cielo raramente se ve y si es así, el sol está escondido bajo las nubes que a menudo amenazan lluvia. La temperatura es agradable pero en lo más alto se nota el fresco y la vegetación mengua y es menos densa pasando a una subzona conocida como bosque de niebla.

3ª Zona: Los Brezales africanos (3000 a 4000m)

Poco a poco la vegetación frondosa arbórea da paso a retamas de porte arbustivo, de hojas estrechas y puntiagudas en muchos casos. La oscilación térmica es abismal, pasando del punto de congelación en el alba a superar los 30ºC. Desde nuestro campamento recuerdo el mar de nubes a nuestros pies. El ascenso se va haciendo pesado y conciliar el sueño cuesta cada vez más debido a los efectos de la altitud.

4ª Zona: El desierto afro-Alpino (4000 a 5000m)

Recuerdo que el cansancio del ascenso, sumado al agotamiento post-maratón hizo mella durante la subida. El terreno rocoso polvoriento y la falta de vegetación  acelera la deshidratación y ralentiza el ritmo. Acampamos por la tarde cercano a los 5000m. pero nos levantamos al día siguiente a las 12.30 de esa misma noche para emprender el ataque durante la madrugada al Ururu, como llaman aquí al pico.

5ªZona: Piso nival de montaña y hielo. (5000 a 5900m)

Tras levantarnos en plena noche iniciamos el ascenso que recuerdo vagamente, pues el sueño me vencía y parecía todo soñando a cámara lenta… dos pasos adelante, uno atrás. con el alba al borde del cráter del pico superior Ururu desde donde divisamos los grandes glaciares verticales, como edificios de varias plantas.

El calentamiento global unido a un descenso en las precipitaciones, entre otras ligado a la desforestación y pérdida de masa biótica de la zona, hace que estos glaciares hayan visto reducida su volumen más de un 50% en los últimos años y se prevé su desaparición durante este siglo.

Desde el techo de Africa ves un continente a tus pies a vista de «pájaro», un continente que hemos transformado los humanos y que ya no será nunca igual.

Sigue el relato con toda descripción en el libro 8 habilidades para afrontar 8 maratones, Desnivel)  , donde detallo esta desafío y otros 7 corriendo maratones en todos los ambientes del planeta, desde el Ártico hasta el desierto.

 

 

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