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Detalles a «bajo cero».

La presentación de nuestra película en el G1 “Bajo cero” en el festival de Bilbao me ha traído algunos recuerdos de la expedición y el mismo festival que empieza esta semana.

Hay veces que conoces a alguien donde menos te lo esperas y de la manera más extraña. Este ha sido el caso con Alex Txikón cuando ya estábamos en plena marcha de aproximación por el Karakorum en pleno invierno. Una de las primeras veces que hablábamos era con una llamada que me hizo Alex desde el campo base del K2. Poco después nos embarcaríamos en un ochomil invernal.

Llevábamos unos tres días en la marcha de aproximación conviviendo con austriacos, polacos, suizos y los propios pakistaníes. Con el paso de los días empecé a caer en los pequeños detalles. Ya se sabe, el que no pelea por comer el primero, el que no elige el mejor sitio para dormir y todas esas cositas. Los dos llevábamos una mochila relativamente pesada para lo que suelen ser estas caminatas con porteadores rodeándote por todos lados. Llevábamos el mismo camino y de la misma manera sin habernos dado cuenta. Pero de repente caí en la cuenta que ambos no llevábamos termos, ni esterillas, ni botiquín, ni mucho abrigo en comparación con los polacos que tanta fama tienen de aguantar el frío. En dos palabras unos “desastres total” para lo que esperábamos de nosotros mismos. Pero en verdad son estos detalles los que revelan la personalidad de la gente. Los escaladores presumimos de dormir en cualquier lado y creo que es cierto. En mi caso es absolutamente real que duermo tan a gusto en un hotel de lujo como en una mesa de pinchos viendo las estrellas. Odio quejarme y odio presumir de todo ello, y eso aunque me contradiga y pueda hacer ambas cosas. En cualquier caso lo importante a la hora de cuidar los detalles está arriba cuando vas hacia cima. Donde te tienes que concentrar de verdad en el termo, el abrigo, la esterilla y las cosas que de verdad importan. Allí Alex se transforma curiosamente en otro elemento, le entra la mala leche, se concentra en trabajar en asuntos clave, hidratar, secar la ropa, hacer comida, etc,… Ahí conocí al otro Alex, el que vive y respira por las cimas más altas.

Estos días nos juntaremos unos cuantos que ya nos conocemos de varias expediciones y borracheras. Y lo digo porque muchos de los que allí van no aparentan ser unos superhombres, ni siquiera hablan de ello, ni de que suelen salir de fiesta, pero se adaptan a todo, de repente te encuentras a las siete de la mañana en el hotel habiendo aguantado toda la noche a base de cervezas y lo que sea. El año pasado varios encadenamos una noche sin dormir y luego un viaje de cinco horas de coche. Pero siempre encuentras alguno que está peor que uno mismo. Leo Houlding recibió su buena multa por conducir a más de 200km por hora. Se pensaba que esto era jauja y se la clavaron pero bien. Este año también los organizadores lo volverán a dar todo dándole un prestigio internacional a un festival que ya está a la altura de los mejores del mundo. Seguro que no habrá límites otra vez. Allí todos hablan el mismo idioma.

Ahí va el trailer de la película «Bajo Cero»

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