en General

Pruebas físicas de acceso a Bomberos.

Es de sobra conocido popularmente, que las pruebas de acceso para bomberos son famosas por su dureza, y aunque no se puede decir, que sean fáciles, si las analizamos con detenimiento, son pruebas que para conseguir una puntuación de 5, o sea para pasarlas tomadas individualmente una a una no son inalcanzables. Si bien, la fama como ya he dicho las tiene por muy duras.
Si las comparamos objetivamente con pruebas físicas de acceso a otros Cuerpos (Policía Nacional o Municipal, Ejercito en general en sus Academias, o la Guardia Civil, u otros cuerpos con pruebas físicas de acceso) si es cierto que son las más duras, o de las más duras, otro dato a tener en cuenta es que, como muchas cosas en este país, depende mucho del lugar de España que te presentes, ya sean Consorcios Provinciales, Consorcios de Diputaciones, Cuerpos Municipales, o Cuerpos de Comunidad Autónoma, o sea un verdadero caos, en cuanto a unificación de la profesión, mucho menos en cuanto a las pruebas físicas de acceso.
Podemos encontrarnos Cuerpos de Bomberos, donde es relativamente fácil pasar las pruebas físicas y otros en los que hay que ser un verdadero atleta para entrar, y no lo digo tanto por las pruebas, si no por el nivel que la propia oposición marca.
Y esto, ¿porque es así?. Hasta hace un tiempo la tónica general era, que se marcaban unos baremos mínimos que se pedían, por debajo de los cuales, no eras apto. Y luego las puntaciones las marcaban los opositores que se presentaban a las pruebas. De tal modo que si habían pasado años desde la anterior oposición, los aspirantes más veteranos llevaban años preparando unas pruebas muy específicas, y marcaban unos máximos, o sea la puntuación de 10, muy altos, y eso hacía que las pruebas fueran, muy, muy duras, para sacar nota. No era infrecuente en las pruebas de acceso al Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid por ejemplo, que en pruebas como los 50m estilo libre en natación, o los 100m lisos en carrera, o los 1000m también en pista, que las marcas, a pesar de ser con cronometraje manual, se acercaba, mucho a los record de España de cada especialidad. Llegando ahora a hacerse el cronometraje electrónico con células y foto finish y control antidoping.

El resultado de la dureza de las pruebas era que, la forma física de los bomberos de nuevo ingreso, y la de todos los bomberos en general, estaba fuera de toda duda. Vamos cuando entras eres una autentica máquina, cosa que algunas veces no se mantiene en el tiempo, y no se cuida desde dentro de las Organizaciones, pero eso es tema para otro día.
Pero, y es otro efecto colateral de las pruebas físicas tan duras, un alto porcentaje de los aspirantes que entran a los Cuerpos de Bomberos, entran lesionados o medio lesionados, debido, según algunos y tras un análisis superficial, a la dureza de las pruebas. Lesiones en tobillos, rodillas, espalda, hombros, etc. son bastante comunes. Pero este primer y superficial análisis, no resiste un análisis un poco más profundo, si las pruebas no tienen un nivel del llamado en deporte de élite, de alto rendimiento, ¿cual o cuales son las causas de este alto número de lesionados?.
A mi parecer son varios factores, el primero y más importante, es la ignorancia a la hora de entrenar, o sea los aspirantes, entrenan cuanto más mejor, o sea gran volumen, mezclado con gran intensidad, y muchas veces sin respetar los tiempos de descanso y asimilación del entrenamiento, lo que yo llamaba cuando era aspirante GST, o sea Garrulo System Training, o sea Sistema de Entrenamiento Garrulo, ¿Cuál es el resultado?, en el mejor de los casos sobreentrenamiento y bajón, y en el peor las temidas lesiones. Si podemos afirmar, que el no saber entrenar es uno de los problemas, el otro y no menos importante, es el no poder planificar ese entreno. Miremos a los atletas de élite, si yo voy a correr los 100m lisos en la próxima olimpiada de Londres 2012, tengo cristalino que día tengo las series clasificatorias, que día son las semifinales, y que día es la final para medalla, teniendo esto, y con un entrenador cualificado, y lo siento lo subrayo porque ves cada cosa por ahí que luego explicaré. Decía que con un entrenador cualificado es fácil planificar un entrenamiento, con los ciclos de la clase que sean, que me harán tener mi periodo punta de máxima forma para esos días.
Pero, ¿qué ocurre con las oposiciones de Bomberos?, que no se sabe cuando son, pero no los días semanas o meses, no se sabe el año que van a ser, con lo cual los opositores, se pasan semanas o meses entrenando a una intensidad bestial, dirigidos muchas veces por personas no cualificadas o dicho claramente que no tienen ni idea, con resultados nefastos, para su salud en forma de lesiones. O en el mejor de los casos estaremos perdiendo el dinero en lugar de la salud, y no aumentando nuestras capacidades debido a un mal entreno.
¿Como podríamos solucionar esto? A mi parecer el sistema de acceso al profesorado de Primaria y/o Secundaria es algo mejor que el nuestro, se hacían (y digo hacían porque no sé que pasará) todos o casi todos los años en el verano las pruebas de acceso, así, podían planificar sus tiempos de estudio y de preparación. Además de las lesiones se evitaría otro problema que todos los que estamos dentro de bomberos, detectamos en los chinos (tradicional manera de la que llamamos a los nuevos), y es, que cuando hay varios años sin oposición, el nivel físico y de implicación es más alto, tal vez (y esto es una especulación) debido a que les ha costado más tiempo y dedicación entrar, que cuando hay varias oposiciones cercanas, o sea una vez al año, entra gente de menos nivel y más pasota.
El colmo de todo esto, es que los opositores cada vez más concienciados en la importancia de entrenar y prepararse con seriedad, se apuntan a una Academia. Aquí si que entramos en una verdadera selva. Ya que algunas veces, es solo un sitio para sacar el dinero a unos pobres opositores con ganas de entran en la función pública, donde ni los profesores ni las instalaciones tienen una mínima cualificación pedagógica y/o técnica. Si bien también existen algunas academias con niveles adecuados.

Pero no nos desviemos del tema. ¿Cómo están actualmente las pruebas físicas? ¿A donde van? Pues ahora, a mi juicio se están cometiendo los mayores desaguisados, como decía un amigo bombero, “vamos para atrás, como los cangrejos”. Pero vamos en la línea de muchas otras cosas que se están haciendo en lo público, vamos, y disculpad por la expresión, “como el culo”. Gracias a la influencia de Licenciados en Educación física, con ganas de medrar dentro de los Cuerpos de Bomberos, Gracias a los desmanes de políticos populistas haciendo declaraciones sin fundamento de que se tiene que dejar de ser una élite para dar paso a todo el mundo, y también gracias a que algunos de los técnicos que mandan en los Cuerpos de Bomberos, y que no cogen el toro por los cuernos, y gracias también a la estrechez de miras de algunas Organizaciones Sindicales. En muchos lugares, por ejemplo en Madrid, y hablo de los Cuerpos más grandes, Comunidad y Ayuntamiento, se están dejando las pruebas por los suelos, o sea sin nivel. Pruebas con baremos en la que las puntuaciones máximas de 10, son de risa, pruebas en forma de Gimkana tipo a lo que se hace en EEUU, que la única manera de entrenar es forzosamente pasando por una Academia, montadas para el enriquecimiento de unos pocos, en lugar de buscar a los mejores para desarrollar uno de los trabajos más bonitos que existen, el de ayudar a tus conciudadanos, y de los que muchos que llevamos años estamos orgullosos de serlo. En las que uno de los tres pilares fundamentales de un bombero es su forma física.
En resumen, a mi juicio, y muchas veces lo he dicho en varios ámbitos del Cuerpo de Bomberos donde trabajo. Puede que las pruebas físicas no fueran las mejores, pero al menos garantizaban un mínimo de forma física y de sacrificio e interés para poder pasarlas, y lo que es muy importante, de motivación.
Una de las pocas única maneras, a mi modo de ver, de que las pruebas físicas para el acceso a los Cuerpos de Bomberos, se acercaran a la realidad de las capacidades físicas reales necesarias para el trabajo que realizamos, sería hacer un estudio estadístico serio de las intervenciones durante los últimos 10 ó 15 años, en el que se definan las intervenciones, por tipo de trabajo, por hora del día, por época del año y por duración, además del el tipo de capacidad física solicitada, en porcentajes. Por ejemplo Incendio de vivienda, duraciones, entre 1 y 30 minutos, entre 1 y 60 minutos, etc. Las capacidades, utilizadas por porcentaje, capacidad, aeróbica, anaeróbica, fuerza pura, fuerza resistencia, etc. Y claro, viendo los parámetros del rol que hace el bombero en cada momento. Sigo con el ejemplo de un incendio de vivienda, no hace lo mismo el Bombero 1, que el bombero 3, por ejemplo. Y así poder tabular realmente con algo de método científico, como es el trabajo de bombero y que se necesita. Con esos datos, y por supuesto atendiendo a todas las reglas metodológicas que debe tener un estudio estadístico de esa magnitud (validez interna y externa, variabilidad, fiabilidad, etc. O sea todas las características metodológicas y de diseño) que le den seriedad y que mida lo que queremos medir. Con esos resultados, a mi modo de ver, de esta manera o de otra que se parezca, o que parta del concepto real de las características físicas que se necesitan en el trabajo, podríamos llegar a unas pruebas físicas reales de cómo debe ser la forma física de un bombero y sus pruebas de acceso.
Mientras tanto seguiremos padeciendo, pruebas mediocres o flojas, pruebas excesivamente duras, pruebas diseñadas por alguien que puede ser experto en Educación Física pero sin ni idea de lo que es el trabajo de un bombero, o lo que es peor, seguiremos padeciendo las pruebas del político de turno que quiere, que entren más chicas en los cuerpo de bomberos, porque es políticamente correcto…pero eso es el tema de otro día.