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Veraneando en familia por Suiza

 

28 de Junio

Hoy Iniciamos un viaje en el que Carlos y yo tenemos depositada muchísima ilusión. Visitaremos nuestras montañas preferidas de los Alpes junto a nuestras parejas y nuestros hijos. Aprovechando que mi jefe está de vacaciones he cogido “prestada” una furgoneta de mi trabajo.  Nadie la echará en falta y siempre podré decir que la tenía aparcada en el garaje de mi casa. Está algo descuidada y para abrir el portón trasero hay que dar una patada con la intensidad justa y en el lugar adecuado. Algunos asientos están agujereados pero no nos importa. Los hemos forrado con sábanas y han quedado chulísimos. Sin duda el viaje será un éxito.

29 de Junio

Aún seguimos de viaje. Llevamos varias horas parados en mitad de la autopista. Ninguno de nosotros había reparado en que este fin de semana se movilizan miles de personas por ser el cambio de mes Junio-Julio. Las sábanas se han ido desgarrando por los agujeros para los cinturones de seguridad y están hechas jirones. El radiocasete de la furgoneta no funciona pero lo suplimos cantando canciones. Todos estamos muy animados.

30 Junio

Hoy hemos llegado a Suiza tras una insoportable jornada al volante de esta máquina de tortura.  En la frontera nos esperaba una muchacha uniformada que nos ha dado el alto. He forzado una sonrisa disimulando mi agotamiento y le he dado los buenos días en un francés casi perfecto. A cambio me ha lanzado una pegatina a través de la ventanilla y sólo me ha dirigido 2 palabras: ¡33 euros!

A los pocos metros de entrar en el país un radar me ha hecho una foto. Luego otro radar me ha hecho una segunda foto mientras circulaba en caravana  a la misma velocidad que el resto de cochazos suizos. Los radares de este país hacen las fotos de frente y a tan corta distancia que es facilísimo identificar al conductor. No sé cómo voy a explicar esto en mi trabajo. ¿Quién me convenció para que cogiera la furgoneta del curro sin permiso?

1 de Julio

El recepcionista del resort es un vampiro de piel blanca, grandes ojeras violeta y una  inquietante pelambrera brotando de sus oídos. Lo primero que ha hecho es una copia en papel plastificado de mi tarjeta de crédito, para que pueda bañarme en la piscina con ella. Me ha informado de que si la pierdo me cobrarán una penalización y no se harán responsables del posible uso fraudulento. Le he dicho que yo no quiero esa tarjeta sumergible y me ha contestado que es política de empresa que los clientes se puedan bañar con la tarjeta de crédito. He visto como se relamía los restos de sangre de su anterior víctima.

Hoy hemos ido a Chamonix. Nuestra furgoneta presenta una grave avería que nos impide circular a menos de 2500 r.p.m. Hemos ascendido el puerto de Martigny a una velocidad insólita, dando bandazos en cada curva mientras los niños vomitaban en el asiento trasero. Los Agricultores Cantoneses nos saludaban con alegría, confundiéndonos posiblemente con una compañía de cómicos ambulantes.

Al llegar a la frontera con Francia la Policía Cantonesa me ha dado el alto y me ha indicado algunas cosas que no he llegado a comprender. Un guardia redondo como un globo a punto de explotar me ha dicho que debería limpiarme las orejas. Sé que podría bajarme de la furgo, arrebatarte el revólver y metérselo en la boca antes de que la bola de sebo pudiera reaccionar. A Charly le han ordenado abrir el portón trasero y ha comenzado a lanzar patadas de Kung Fu sobre la cerradura ante el asombro de la Policia. Inmediatamente nos han ordenado bajar a todos y nos han registrado escrupulosamente.

Hoy es mi cumpleaños

 

2 de Julio

He reflexionado mucho sobre el asunto de los radares y tengo la teoría de que esas máquinas chupasangre sólo disparan a las matrículas extranjeras.

Ayer se cayó al suelo uno de los puntos de anclaje de un cinturón de seguridad trasero. Alguien (no se quién) ha roto el enrollador de otro cinturón de seguridad que ha quedado inutilizado. Atamos a los niños con nudos marineros. Este tipo de cuestiones están haciendo mella en la moral del grupo que sin duda me culpa de todos estos inconvenientes técnicos. Puedo notar la reprobación en sus miradas.

Mañana visitaremos la Mer de Glace. Lo tengo todo perfectamente planeado. Espero que por una vez todo salga bien.

 

4 de julio

La excursión a la Mer de Glace resultó ser un autentico fracaso. En Montenvers una multitud de personas hacía cola para montarse en una tirolina gigante, mientras un helicóptero sobrevolaba nuestras cabezas grabando la atracción extrema. Hemos atado a los niños y realizado un descenso alternativo bajo la temerosa mirada de sus madres. A las 15:00 p.m. hemos alcanzado la superficie del glaciar y empezado a introducir macarrones con tomate en las bocas de los niños bajo el insoportable estruendo helióptero y los gritos provenientes de la tirolina. Apenas hemos descansado 5 minutos por el riesgo de perder el último tren cremallera. Ante mis insistentes tirones de cuerda los pequeños se han puesto de pie y han comenzado a arrastrar sus piececitos, con la cabeza agachada y los hombros caídos, como un diminuto convoy de esclavos. Javito ha escupido una masa de macarrones masticados sobre el glaciar. La imagen del esputo anaranjado sobre el hielo pleistocénico me ha sobrecogido. Mañana nos quedaremos en el apartamento. Necesito pensar.

¿Continuará?

 

  1. A pesar de todo, con suerte conseguireis escaparos un par de dias a hacer una actividad que nos dejará a todos con la boca abierta, y viendo las fotos pensareis, ya en octubre, que no fue tan malo, que mereció la pena…vacaciones familiares…muy bueno.

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