en Toponimia

Pino Palomo

¿Alguien había escuchado o leído la expresión Pino Palomo? yo desde luego que no, y seguro que como yo, mucha gente en sus andanzas serranas se ha «tropezado» alguna vez con algún ejemplar de ellos. Hace unos años conseguí una versión digitalizada del libro «Memoria de reconocimiento de la Sierra de Guadarrama, bajo el punto de vista de la repoblación de sus montes«, escrito por don Máximo Laguna y Villanueva, y publicado en 1864. Máximo Laguna se tituló como ingeniero de montes en la primera promoción de esta escuela universitaria, siendo posteriormente nombrado jefe de segunda clase del Cuerpo de Ingenieros de Montes, vocal de la Junta Facultativa y profesor de la escuela especial de ingenieros de montes.

A raíz de la creación de la Escuela y Cuerpo de Ingenieros de Montes, se consolida una estructura que afrontará los problemas de conservación de los montes y sus bosques, que hasta entonces había sido poco práctica y muy cambiante según los regidores del estado de cada época. Don Máximo, como alumno aventajado de la primera promoción, comenzó a tener relevancia en el cuerpo de ingenieros de montes, realizando varios trabajos sobre el estado de los montes españoles. y uno de ellos fue publicado en 1864 con el título citado anteriormente. Eran tiempos en los que se comenzaba a descubrir la Sierra de Guadarrama, y tanto geólogos, como naturalistas y botánicos, vieron en ella un verdadero laboratorio al aire libre. Ese mismo año Casiano de Prado publicó la «Descripción Física y Geológica de la Provincia de Madrid», en el que la Sierra de Guadarrama ocupaba buena parte del estudio. Podría decirse que científicos como de Prado y Laguna trazaron la linea de trabajo, junto a Bolivar, Graells y Mcpherson, del estudio y conocimiento de la Sierra de Guadarrama, enseñando el camino a las siguientes generaciones de científicos como Calderón, Quiroga, Hernández Pacheco, Carandell, Fernández Navarro, Obermaier, etc.

Pino Palomo del Cerro del Reajo Alto (Cercedilla)

Máximo Laguna planteó los serios problemas de los montes de Guadarrama en toda su extensión, y sus posibles soluciones, desde una visión más protectora que productiva. En la descripción inicial de la Sierra de Guadarrama, y en el tramo referido al Puerto de Navafría, es donde encontramos la definición de «Pino Palomo»:

«Aféale bastante la gran cantidad de leñas muertas y Pinos palomos (secos y blancos) tendidos por el suelo, ramas y árboles perdidos que son criadero de insectos, estorbo para los pimpollos, y sobre todo foco temible de terribles incendios…»

En nuestras andanzas por la Sierra de Guadarrama he podido observar que la mayor concentración de estos «pinos palomos» se encuentra en la zona central de la sierra, en laderas y collados de las principales cumbres, en el eje de Cuerda Larga-Siete Picos y Montes Carpetanos.

Y para quienes no conocíais esta definición, cuando paséis junto a un pino seco y blanquecino, sabréis que se trata de lo que antaño se conocía como «Pino Palomo».

A continuación unas imágenes de pinos palomos encontrados por la Sierra de Guadarrama:

 

© Texto y fotografías de Rafael Rodríguez