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FÉ Y FLEXIBILIDAD

Hace un par de días me dejé convencer por Guzmán para ir a escalar con la ODT (orden del tumbado) a la Pedriza. Esta grupo está compuesto por algunos ilustres pedriceros como Luis Santamaría, autor de la nueva guía de escaladas de esa zona. Aún estoy recuperándome de las secuelas que dejaron en mí esas ínfimas regletas y esos apoyos de pies inexistentes que, para ellos, eran evidentes.

Después de calentar en las vías fáciles del sector, Editorial Aguado (6a) y Phoenix (6a),

Adherencia en la Pedriza
Adherencia en la Pedriza

algunas de las vías que hicimos fueron Azul de Samarcanda (6c), una fisura diagonal preciosa con un par de pasos duros de adherencia a la entrada y Sepulman (7a), varios pasos sobre microregletas que te dejaban las yemas de los dedos “echando chispas”. Aunque los encadenamientos brillaban por su ausencia, decidimos terminar con “que me parto”, un antiguo 7a+ que al parecer han decotado a 7a.

Al ver a Guzmán hacer la vía como si fuese Vº grado, me decidí a probarla. Después de unos intentos, conseguí empezar la vía y llegar hasta el paso clave; se trata de abrirse de piernas al máximo e ir subiendo poco a poco los pies por los laterales del canalizo que recorre la vía. En ese momento entendí porque la vía se llama “que me parto”.

¡Que me parto!
¡Que me parto!

Finalmente, conseguí terminar la vía y regresar al suelo con los aductores sanos y salvos y haciéndome la promesa de empezar a hacer estiramientos siempre que salga a escalar.

Felices escaladas.

Hasta pronto.