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VERANO INFINITO

Aunque ya ha comenzado el otoño parece que la temporada de trabajo estival no tiene fin. Comencé el verano en los Alpes y allí lo voy a terminar ya que acabo de llegar a Chamonix para impartir un curso de alpinismo. Probablemente este sea el último viaje de la temporada y entre autobuses, trenes, metros y aviones miro hacia atrás e intento recordar todo lo sucedido durante el verano.DSC00074-peque

Empecé la temporada a primeros de junio en los Picos de Europa, cuando la nieve aún cubría la base del Urriello, lo escalé un par de veces junto a varios amigos y, aunque de todos guardo un buen recuerdo, nunca olvidaré la cara de Iván junto a su padre de 63 años en la cima. Aquellas sonrisas fueron el comienzo de una adicción estival a esas sensaciones que las montañas nos permiten vivir.

Volví varias veces al Naranjo y, después de varios aplazamientos, a finales de  julio le tocó el turno a la P1030551-pequeMurciana de la cara oeste. Borja había escalado todas las caras de esta montaña y sólo le quedaba la vertiente occidental. Al llegar a la base, la verticalidad de la pared hizo que las dudas enturbiasen los pensamientos de mi compañero. Pero la suerte ya estaba echada y sin más preámbulos comenzamos la escalada. Después de 7 horas de esfuerzo compartido alcanzamos la cima y de nuevo recibí mi dosis de sonrisas, abrazos y agradecimientos. Como un toxicómano en busca de su dosis regresé una y otra vez a la cumbre del Urriello con diferentes compañeros, escalamos vías de todas sus caras y por suerte, en la cima siempre obtuve mi droga.

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Pasé la última semana de julio recorriendo el Pirineo con Carola y Raúl. Me llevaron de las verdes praderas de Ansabere, a la austeridad alpina del Midi y finalmente a las soleadas paredes de Riglos. Después de cada vía mis compañeros no olvidaban suministrarme mi dosis para aliviar mi estado de ansiedad y la de mayor calidad llegó escondidos bajo un gran nevero después de escalar la sureste clásica en 4 horas.

El mes de agosto lo pasé en Canadá junto a Carlos y Carmen, en la anterior entrada conté lo que hicimos en este viaje. Allí mi grado de adicción aumentó notablemente, cada día recibía una nueva dosis más intensa que las anteriores y alcanzó su grado máximo en la segunda reunión de «El Matador» en la Devil´s Tower. DSC03996-PEQUEDespués de un largo de 45 m siguiendo dos diedros perfectos en los que se te saltaban las lagrimas sin saber si era por la emoción de la escalada o por el grado de apertura de las piernas para alcanzar ambos diedros con los pies. Como en otras ocasiones, Carlos y Carmen fueron mis mejores «camellos» y me obsequiaron con la droga de más calidad.

Al regresar seguí con mi adicción en el Naranjo. Escalé varias vías de la cara este y a mediados de septiembre, cuando regresaba de escalar la vía Sagitario junto a José María, escuchamos una explosión en el circo noreste del Urriello. Pensamos que habría sido un desprendimiento o en el peor de los casos un rebeco despeñado. Unos minutos después me encontraba cortando trozos de mantas para tapar los restos irreconocibles de un escalador que cayó cuando estaba acabando la vía Pidal-Cainejo. Aquella experiencia tiñó las siguientes escaladas con pensamientos e imágenes que me hacían perder la concentración y recordar esos momentos impidiéndome disfrutar plenamente de las vías y los compañeros.3754709860_60059bae87

Llegadas estas fechas de finales de septiembre, no me queda más remedio que refugiarme en el ordenador para intentar pasar «el mono» y olvidar mi adicción a esas sensaciones que las montañas y mis compañeros me permiten vivir junto a ellos. Sumido en esa «depresión postestival» me siento satisfecho por haber ayudado a otras personas a conseguir sus objetivos, a hacer realidad sus ilusiones. Ahora es el momento de descansar, reflexionar y disfrutar de esos amigos que siguen en todo momento al otro lado del teléfono, de los incondicionales que, a pesar de haber estado varios meses en el olvido, siguen arrimando el hombro para mantener el barco a flote y evitar que naufrague. Gracias a todos ellos.

  1. Bonita forma de describir las sensaciones.. ya me gustaria a mi haber hecho la cuarta parte de ese viaje.. estoy empezando a escalar y estoy muy pez en una ciudad como valladolid donde no hay o por lo menos no conozco grupos no es facil.. asi que ahi ando..pero bueno gracias por tus palabras en la red y por compartirlas

    • Hola Rocío, me alegro de que te gusten las fotos y las entradas del blog. Ánimo con la escalada que todos hemos tenido esos problemas para encontrar compañero/a que comparta esta afición. Un abrazo y hasta pronto.

  2. hola. raul da gusto leer tus sentimientos hacia la montaña. ojala sigamos haciendo pequeñas cimas juntos y estar entre tus amigos para no dejarte ahogar. un saludo

    • Hola César, seguro que escalaremos juntos muchas más vías. Puedes estar seguro de que en la última escalada recibí mi «dosis» gracias a la calidad de las vías y sobre todo de los compañeros. Un abrazo y hasta pronto.

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