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La bendición de la tierra (Markens grøde)

La bendición de la tierra
(Markens grøde)

Nacionalidad: Noruega Año: 1921 Duración: 89 min. – 1:1,33  Guión y dirección: Gunnar Sommerfeldt Producción: Norrøna Film Dirección de fotografía: George Schnéevoigt Montaje (Nueva edición realizada para la restauración de 2009) Andrzej Kiwala Banda Sonora Original: Leif Halvorsen (Nueva grabación dirigida por Frank Strobel, Store Studio, 17-28 de noviembre de 2008).

Reparto: Isak: Amund Rydland  Inger: Karen Thalbitzer  Oline: Ragna Wettergreen  Geissler: Gunnar Sommerfeldt

Tras pasar casi dos semanas en Noruega, disfrutando de sus bosques, sus glaciares y su paisaje ártico (puede que lo mejor del país escandinavo), es mi deseo recuperar una maravillosa película que tuve el placer de visionar hace un tiempo en los cines Verdi de Barcelona. La Bendición de la Tierra es una película muda de 1921 que bien puede considerarse como pseudo-documental, una obra pionera dentro de la cinematografía noruega, que sin ser cine de montaña al 100%, si que nos habla de la evolución de los pueblos de montaña en la Noruega de principios del siglo XX, de como el esquí era el medio de transporte mas utilizado en invierno, de la vida en los bosques y de muchos detalles pequeños que hacen grande a la película.

Estamos hablando de un filme épico, una oda al individualismo basada en la novela del reconocido autor noruego Knut Hamsun, ganador del Premio Nobel. El espectador descubrirá a través de bellísimas imágenes las aventuras pioneras de Isaak (Amund Rydland), un hombre sin pasado que llega a un claro en el bosque en tierra de nadie, lejos de cualquier signo de civilización, en el que decide asentarse. Isaak dedicará su vida a trabajar estas tierras y a formar una familia, convirtiéndose en el fundador de un poblado que en años venideros se transformará en una próspera ciudad.

La vida de Isaak es una parábola contemporánea del nacimiento de la civilización: se casa con una mujer repudiada de un pueblo lejano llamada Inger (Karen Thalbitzer), trabaja incansablemente en las utópicas fronteras que él mismo definió, forja una sólida amistad con el comisario de la región y su ayudante después de que visiten su propiedad para declararla suya, y se convierte en el renuente fundador de una ciudad que comienza a crecer cuando el gobierno decide construir una estación telegráfica en su propiedad para conectar dos ciudades vecinas. Manteniendo el mismo tono neorromántico de la novela de Hamsun, la película contiene ciertos elementos místicos y fantásticos que carecen de incredulidad, apareciendo así una extraña atmósfera artificial y de incongruencia lógica que es a la vez realista pero espiritual, intimista pero ingenua. Una dicotomía que vemos condensada en los momentos durante toda la película en que Inger envía a Isaak a hacer recados, y en uno de estos viajes, cuando él vuelve -aparentemente Isaak siempre ignora que Inger está embarazada- se encuentra con la sorpresa de que ella ha dado a luz.



SOBRE LA RESTAURACIÓN DE LA BENDICIÓN DE LA TIERRA Por el archivista de cine Kjell Billing
Durante mucho tiempo se consideró que la película La bendición de la tierra se había perdido, hasta que apareció una copia en 16mm en blanco y negro en EE.UU. Esta copia era probablemente idéntica a la copia de distribución que se había usado para estrenar la película en Nueva York el 28 de septiembre de 1929. Según la reseña de Variety, la película resultaba incoherente y no era digna de ninguna admiración particular. Y con razón, ya que la película duraba menos de 60 minutos. En los títulos de crédito iniciales se menciona al director Gunnar Sommerfeldt sin ninguna función particular, y además incluían la siguiente nota: “Editada y titulada por Benjamin de Casseres”. Esta copia, que se encontró en el año 1971, estaba significativamente rayada y desgastada. Entonces, en 1991, una copia tintada de 35mm de 1.800 metros de longitud y con intertítulos en holandés apareció en el Filmmuseum de Holanda. Sobre la base de estas dos copias halladas, la película se restauró en Holanda en 1992, y se hizo una copia con los intertítulos en noruego.

Desgraciadamente, estos títulos estaban lejos de ser compatibles con el espíritu de Hamsun. Él seguramente jamás habría puesto en boca de Oline la expresión “Tu cara de monstruo”, además de que el texto, como es lógico; contenía algunas carencias, y era obvio que hacían falta nuevos intertítulos. Afortunadamente, se encontró el guión original. Este importantísimo hallazgo, junto a los intertítulos suecos que se conservan, y por supuesto también gracias al propio libro en que está basada la película, constituyeron la base para crear los nuevos intertítulos. La copia holandesa no está completa, faltan entre 20 y 30 minutos. Al principio presumimos que se trataba de secuencias aleatorias diseminadas a lo largo de toda la película que se habían suprimido o se habían desechado por estar estropeadas, pero después descubrimos que la mayoría de ese material se había descartado para acortar el metraje. Sirva de ejemplo la siguiente secuencia: en el guión, en la novela y en la lista de diálogos sueca, el hijo mayor de Inger e Isak, Eleseus, se instala en el pueblo para convertirse en “algo más refinado que un mero granjero”. Varias veces vemos cómo necesita que le envíen dinero. Inger lo acata, pero Isak reacciona negativamente. En la parte final de la historia regresa a la aldea, se hace mercader y corteja a Barbro, lo que le convierte en el rival de Aksel Strøm. En la copia holandesa se ha eliminado al Eleseus adulto. Como consecuencia, el final, al que también le faltan algunos intertítulos, resulta abrupto e incoherente. Por ejemplo, hay una pista en la escena en que vemos a Inger e Isak en las escaleras justo antes de una secuencia de danza. Esta imagen dura apenas un segundo, pero podemos observar que Inger tiene una hoja de papel en la mano. Se trata de una carta de Eleseus. Lo que hicimos en la restauración fue prolongar esta imagen y añadir tres intertítulos que estaban presentes tanto en el guión como en los títulos de la versión sueca.

Tanto el guión como los títulos y la novela eran importantes para el trabajo de restauración, y se hizo evidente que donde concordaban el guión y las listas de diálogos suecas, ahí tenía que haber un intertítulo noruego. En muchos casos, esto nos permitió consultar el libro para reconstruir dichos títulos. En lo relativo a la forma lingüística, el guión original resulta poco fidedigno, ya que el director y guionista era danés (podemos encontrar las palabras “af” que es danesa, y “av” que es noruega, en la misma página) además de contener muchas palabras y transcripciones puramente danesas. Por tanto, decidimos mantenernos fieles al lenguaje de Hamsun, con la excepción del uso de la inicial mayúscula en los nombres. Se tomó esta decisión por dos razones: porque la Gyldendal Publishing House (La editorial danesa que publicó a Hamsun) ya no las utiliza en sus últimas ediciones, y también principalmente porque Sommerfeldt no las incluyó en su guión. Conforme avanzaba nuestro trabajo descubrimos un par de escenas que obviamente estaban erróneamente colocadas, y ahora están reeditadas donde presumiblemente deberían haber aparecido originalmente. Esto, por supuesto, es discutible, pero ya que el material está bien preservado, consideramos que es aceptable ponerlo desde el punto de vista de una proyección pública. Para la restauración de la edición de 2009 de La bendición de la tierra se decidió que se debía usar la tecnología digital en la renovación de las imágenes y el arreglo de los daños existentes, además de recrear la velocidad correcta de la película. Se utilizó de base el duplicado de un negativo de las copias existentes con intertítulos holandeses. Este negativo duplicado se escaneó a archivos de datos de 2K (1566 x 2048 píxeles). Después se restauró cada uno de los fotogramas de manera individual, y algunas de las peores manchas y rayas se eliminaron. Cuando se completó este trabajo, se aplicó la nueva edición de los títulos noruegos. Para conseguir que la película tuviera una velocidad normal, se cambió el código de tiempo a 16 fotogramas por segundo.
Posteriormente se añadió la música. Estos archivos adaptados son la base de las copias digitales (DCP ́s), de la producción de copias analógicas -por ejemplo copias físicas de 35mm- y de BD y DVD.

LEIF HALVORSEN: EL PRIMER COMPOSITOR DE UNA BANDA SONORA PARA CINE EN NORUEGA
Por el musicólogo Roger Hansen
En este artículo, Roger Hansen cuenta la historia de la primera banda sonora original noruega compuesta especialmente para una película muda. Leif Halvorsen, el hombre al que se le encargó la banda sonora de La bendición de la tierra, la primera película noruega que adaptaba a Hamsun, nació en Grünerløkka (Cristianía) el 27 de julio de 1887. Cuando contaba con once años ingresó en el Conservatorio de Música, y con 17 años le contrataron en la Orquesta Nacional de Teatro. Continuó sus estudios en Berlín, donde también trabajó como violinista para la Orquesta Filarmónica durante algún tiempo. Más adelante fue concertino en la Orquesta Nacional de Teatro hasta que se le nombró director de orquesta de la Ópera Cómica de Cristianía. Hasta 1921, año en que tuvo que cerrar su teatro, participó en la puesta en escena de veinte óperas, con un total de 350 representaciones. Posteriormente, Halvorsen escogió dedicar la mayoría de su tiempo a la música amateur. Dirigió numerosos coros y orquestas, dio conciertos, y también fue un profesor de violín muy apreciado. Su producción como compositor fue considerable. Su trabajo incluye canciones compuestas a partir de los textos de diversos escritores, cantatas para varias ocasiones, canciones corales, música de orquesta, y finalmente; la música de la película La bendición de la tierra.
En la Noruega de aquellos días, aún no existía una tradición de bandas sonoras de películas como género. Las películas mudas que habían visto la luz estaban efectivamente acompañadas de una música, pero normalmente se trataba de una que habían seleccionado los dueños del cine y sus músicos de una forma más o menos arbitraria. Sin embargo, Leif Halvorsen era el más adecuado para el reto que se le puso por delante: al haber trabajado como músico para teatro y director de orquesta, comprendía muy bien el papel narrativo de la música y su función retórica en una película. Históricamente, la música para cine como género surge durante las dos primeras décadas del siglo XX. La música de Camille Saint-Saëns para la película El asesinato del Duque de Guise (1908) se considera una de las primeras bandas sonoras originales que se compusieron. En los años que precedieron a 1920, compositores como Mascagni, Gottschalk y Milhaud compusieron la música de algunas películas. La música a gran escala para películas mudas, que era un género en aumento, culminó con la banda sonora de Georges Antheils para El ballet mecánico (1924) de Fernand Leger, el excelso libreto de Arthur Honegger para Napoleón (1927) de Abel Gance, y de Edmund Meisel para El acorazado Potemkin (1925) y Octubre (1928) de Eisenstein.

La función que Halvorsen otorga a la música aplicada a La bendición de la tierra un valor que va más allá de lo puramente ilustrativo o enfático. Durante toda la película, la música sirve a varios propósitos, y antes de nada, a los elementos puramente evocadores: la naturaleza, las montañas, los bosques, etc…Después, aporta un toque más íntimo y personal a los temas característicos del film: el contacto íntimo entre Isak e Inger, la alegría de un bebé recién nacido, la añoranza de Isak, el dolor profundo, etc. Y por último, encontramos temas más personales, siendo los más significativos los de Isak y Oline. Esos temas no sólo se emplean para acompañar y redimensionar la personalidad de estos personajes cuando aparecen en pantalla, sino que también representan un leitmotiv en otras escenas en las que los personajes están presentes sólo psicológicamente, pero aún así son determinantes en la narración.

El cine mudo está muy influenciado por la ópera, el ballet y el teatro melodramático, y por el camino que habían tomado tales géneros hacia finales del siglo XIX. Esto se hace patente tanto en las técnicas narrativas y en la escenografía como en la relación con los efectos musicales. La ambición de Halvorsen como compositor de bandas sonoras tiene mucho que ver con su tradición, muy distinta del estilo de bandas sonoras del primer período de las películas mudas noruegas, cuando la música popular era lo que dominaba el panorama. En una entrevista, Halvorsen describe la música de La bendición de la tierra en estos parámetros: He procurado crear una música que de atmósfera, porque la música no está para reflejar constantemente las imágenes visuales. Se repiten frecuentemente los motivos de tres o cuatro de los personajes principales, y también he intentado reproducir la atmósfera de la naturaleza a lo largo de las imágenes. Traté de darle al conjunto un toque muy noruego pero completamente original, sin entremezclar melodías tradicionales. Y tuve que crear música popular, pero que no fueran de una categoría inferior. Al final resultó ser una ardua tarea, además de que las orquestas en nuestros cines son muy pequeñas.
En cuanto al estreno de La bendición de la tierra en las navidades de 1921, la prensa especializada de la época destacó especialmente la música. Fueron varios los periódicos que ensalzaron más la música que las imágenes. Una crítica en el periódico danés Politiken del 9 de abril de 1922 decía: …Se hubiera conseguido unos efectos aún mejores si hubiera habido una excelente representación técnica de las imágenes en toda la película, pero esto no ocurrió. En algunas imágenes aparecen las caras de los personajes oscuras como si fueran negros. Sin embargo, la atmósfera bucólica, la preciosa música de Leif Halvorsen y la interpretación, que es buena a pesar de las limitaciones dadas, consiguen cautivar al público. La música de Halvorsen se compuso a gran escala. Se escribió para una orquesta de un tamaño tal que apenas existe alguna en toda Noruega ni, de hecho, en apenas algún cine nórdico, con casi 20 partes. La forma, el contenido y también la instrumentalización de la música requerían una orquesta considerablemente grande.

En parte también es técnicamente intrincada de interpretar. Según las investigaciones, la música jamás se tocó con la instrumentalización que el compositor había indicado. En el estreno en Cristianía en 1921, la orquesta se componía de no más de 11 músicos. Más adelante, en Trondheim, tan sólo había cinco. Como normal general se componía sólo de un trío de piano, violín y cello. Es por esto que muchas de las intenciones que el compositor había integrado en la orquestación jamás se llevaron a cabo. Para Leif Halvorsen esto supuso una enorme decepción, que quizá contribuyó a que jamás volviera a escribir música para cine ni ningún trabajo en un formato parecido. Hasta hace poco se negaba el hecho de que Leif Halvorsen fuera el primer compositor noruego de bandas sonoras para cine. Sin embargo, hay razones de sobra para citar su nombre al hablar de la historia de las bandas sonoras para cine en Noruega: no sólo por motivos cronológicos, sino más que nada porque con la música de La bendición de la tierra demuestra un profundo conocimiento de la estética distintiva y funcional de la música para cine. En cuanto a esta recuperación y restauración definitiva y meticulosa de la película La bendición de la tierra también surgió la necesidad de recuperar la música original. Ésta la encontró el autor de este artículo en la Biblioteca Musical del NRK, y la sección Rana de la Biblioteca Nacional llevó a cabo la tarea de adaptar la música de Halvorsen a la versión restaurada, y de alguna forma abreviada, de la película. El compositor Bodvar Moe realizó este trabajo en colaboración con el autor de este artículo. El Festival de Cine de Haugesund en 1994 asistió al nuevo estreno de La bendición de la tierra con su música original interpretada en directo por una orquesta diversa de más de 30 músicos del condado de Rogaland, dirigidos por Tore Martinsen. Desde entonces, la película se ha proyectado con música de orquesta en directo en Italia, Escocia y varias ciudades de Noruega.
La música de La bendición de la tierra que ahora podemos disfrutar en la sala de cine es una grabación con la orquesta para la radio NRK dirigida por Frank Strobel, y está revisada específicamente para la restauración de esta película, completada en 2008.


Frank Strobel y su compromiso con el arte del cine mudo
Frank Strobel, director artístico de la European Film Philharmonic desde 2000, se ha revelado como una importante figura en el mundo de la música para películas, con su excepcional musicalidad, versatilidad, experiencia técnica, conocimientos y dedicación. Combina unos amplios conocimientos en el repertorio de conciertos de música clásica, romántica y del siglo XX con una extensa experiencia como arreglista, editor, productor y músico de grabación. Estas cualidades y capacidades le proporcionan una gran experiencia en un ámbito rico y relativamente poco explorado del repertorio musical como son las bandas sonoras para películas mudas. Además de editar y dirigir la música original de clásicos del cine mudo, Frank Strobel se ha especializado en arreglar e interpretar nuevas músicas para películas, como por ejemplo: El acorazado Potemkin, (1925) de S. M. Eisenstein, Metrópolis (1927) de Fritz Lang, El Caballero de la Rosa (1925) de Robert Wiene, o Nosferatu (1921) de F. W. Murnau, entre otras. Para la Berlinale 2001, dirigió el estreno de una nueva música compuesta por Bernd Schultheis para la restauración de Metropolis. En 2003 editó la música original reconstruida de Prokofiev para Alexander Nevsky, de Eisenstein, que después dirigió y grabó en CD, ganando el Premio de la Crítica Discográfica Alemana en 2004. Esta producción fue interpretada posteriormente en el Teatro Bolshoi. Una parte importante de los proyectos cinematográficos de Frank Strobel se han grabado en DVD. Algunas de estas grabaciones recientes incluyen películas como El maquinista de la general (1926) de Buster Keaton o La nueva Babilonia (1929) de Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg.

https://twitter.com/Matterfilm

2 respuestas a «La bendición de la tierra (Markens grøde)»

¡Vaya texto meticuloso y bien trabajado! Está de miedo… La verdad es que dan ganas de pillar la edición española de la novela…, si es que existe, claro.

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