en Irlanda, Senderismo

Silencios, gotas del Atlántico y trekkings de vértigo en las Islas de Aran

Realmente tenia ganas de descubrir las islas de Aran, frente a la costa de Galway (Irlanda). La isla principal, la mas grande, Inishmore (Árainno Inis Mór) está cargada de historia, desde la Edad de Hielo hasta el presente, destacando cuatro construcciones que bien se merecen una visita detallada.

– Dún Duchathair: Construcción de la Edad de Hierro.
– Dún Eochla: Fuerte circular de la Edad de Bronce
– Dún Aonghasa: Impresionante fuerte de la edad del hierro o bronce, construido literalmente piedra sobre piedra, sin ningún material que las una. Y resiste impasible el paso del tiempo encima de un acantilado totalmente vertical de 87m de altura.
– Dún Eoghanachta: Fuerte circular de piedra del siglo I antes de Cristo.


Inis Mór mantiene una población de 831 habitantes. Su pequeño y entrañable puerto, Cill Rónáin, es el pueblo principal de la isla, en el que viven 270 personas, rudas y trabajadoras, que se han adaptado a los vientos y al durísimo clima de las islas. A pesar de no ser la menor en tamaño, Inis Meáin, es la isla menos poblada (187 personas) y también la menos turística. Inis Oírr es la isla más pequeña, con una población de 262 habitantes según el censo.

El tiempo se detiene en Inishmore, el silencio te envuelve, el viento de acompaña a lo largo de todo el día y las gotas del Atlántico barren la isla a lo largo de sus casi 15km de longitud y sus 4 de anchura (mucho menos en algún punto).

Para transportar el equipo fotográfico y de cine digital lo mas aconsejable es alquilar una furgoneta en el puerto, pero muchos somos los que gustamos de cargar unas buenas bicicletas de montaña con remolque…que ayudan al entorno y resultan mucho mas útiles para hacer músculos. Realmente las islas de Aran son mágicas, un auténtico paraíso para ornitólogos y para los amantes de los trekkings por lugares desolados, aislados, llenos de historia y de panorámicas impresionantes. Mucho cuidado con los acantilados y los pasos aéreos, pues aunque la altura máxima de la isla sean 171m, los senderos que la cruzan son realmente espectaculares y en algunos pasos nos obligarán a tener mucho cuidado al acercarnos a los abismos…
A nivel cinéfilo, diré que la madre del mítico director de cine estadounidense John Ford, nació en Aran. Ella y su esposo fueron homenajeados por su hijo en la excelente «El Hombre Tranquilo», donde Ford realiza un sentido homenaje a Irlanda, a sus prados, sus bosques y sus colinas.

El documental de 1934 Los hombres de Aran (Man of Aran) narra la vida cotidiana de los habitantes de las islas Aran. La grabación cuenta la lucha diaria por la supervivencia, el enfrentamiento entre el hombre y la naturaleza, la dureza del trabajo en la mar. Tamaña obra mestra está dirigida por Robert Flaherty.