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Una conversación con Michael Brown

Michael Brown, director de documentales y cámara del atura se ha convertido en una figura legendaria dentro del mundo del cine de montaña. Ha alcanzado la cumbre del Everest en cinco ocasiones y sus películas han recibido mas de cincuenta premios en festivales de cine a nivel internacional, incluyendo cinco nominaciones a los Emmy, premios que ganó en tres ocasiones. Su documental sobre la expedición del primer invidente en el Everest, Eril Weinhenmayer, ganó 19 premios y obtuvo 2 nominaciones al Emmy. Ha trabajado para la National Geographic, el Discovery Channel y la BBC. Otra de sus grandes películas es High Ground, producida por Don Hahn (El Rey LeonLa Bella y la Bestia). El filme narra la aventura  de  11 veteranos de la guerra de Irak y Afganistán que por un motivo físico o psicológico han quedado afectados por lo que ha visto y vivido en combate. Solo quien ha estado bajo el fuego puede recordar el olor y el sonido del peligro constante. Bajo una tensión de tamaña magnitud, el ser humano sufre y se resiente intensamente a nivel físico y mental. Los 11 tienen pesadillas y viven recordando el horror de una guerra injusta de la que quieren olvidarse pero no pueden y por tal motivo, a su regreso de la guerra el grupo iniciará un proceso de aprendizaje y descubrimiento que les llevará muy lejos de sus hogares. Recientemente ha rodado un cortometraje sobre como la montaña ayuda a los enfermos de cáncer.

Light of the Himalaya3 Peaks 3 WeeksBlindsightFarther Than the EyeHigh Ground, Out Living It y muchos títulos más…En cada uno de sus proyectos podemos ver esperanza, vida , lucha por una vida mejor … ¿Qué es lo que le impulsa a mostrar estas emociones , estos sentimientos , a vivir para rodar estas películas ? Sentir emociones fuertes nos conecta más profundamente, son una parte de lo que somos como seres humanos. Para mí, el reto consiste en permitir que la audiencia disfrute y experimente estas emociones de una manera significativa.  Muchas personas no esperan poderosas historias emocionales dentro de los documentales centrados en deportes de aventura. Para mí, la motivación viene al saber que algún día voy a poder compartir mis películas con una audiencia en un cine o en la intimidad de un hogar. Ellos se ríen y lloran conmigo y esa es mi mayor alegría.

¿Usted utiliza el cine como una ventana o como un arma para hacer que la gente reaccione ? Entiendo que las películas son el regalo del director hacia el público. Bajo mi punto de vista, mi primer objetivo al rodar una película es entretener y luego espero poder cambiar mentes, formas de pensar, puntos de vista… Depende del director el poder llegar al espectador, transmitiéndole imágenes y palabras que puedan ayudarle a sentirse mejor o a tener reacciones. Creo que las palabras son muy importantes para hacer del mundo un lugar mejor.

¿Cuál fue el origen de High Ground? High Ground se inició de una forma muy sencilla, era el principal motivo de celebración de nuestro décimo aniversario en el Everest, con el aventurero ciego Erik Weinhenmayer. El proyecto evolucionó hasta tal nivel que de una simple reunión pasamos a una gran expedición con veteranos de guerra, una escuela de cine involucrada y muchos alpinistas en el equipo.

¿Cuánto tiempo duró el rodaje de High GroundDesde que iniciamos el proyecto hasta que presentamos la película, en total invertimos unos dos años. La expedición fue sólo el comienzo, pues la parte mas difícil llegó cuando tuvimos que trabajar con cada uno de los veteranos de guerra en sus ciudades de origen. También enviamos cámaras a Afganistán, para reunir imágenes de combates. Fue un proceso largo, pero muy interesante.

¿Tenía contacto previo al redaje de High Ground, con Marines norteamericanos? Yo tenía muy poca experiencia con veteranos de guerra ante de rodar High Ground. Mi padrastro formó parte de la tripulación de un bombardero B17 durante la Segunda Guerra Mundial, pero nunca me habló de la guerra. Como porcentaje de la población en general, los ejércitos actuales ocupan un pequeño tanto por ciento y la mayoría de la gente no interactúa con militares, y menos si están en una base regular. Por otro lado, observé que los Marines forman un grupo muy cerrado, ellos mantienen a su propio grupo, casi sin filtraciones. Hoy en día los civiles tenemos muchas dificultades para comprender lo que los veteranos de guerra han visto y hecho…algo que supone un factor de alienación muy fuerte.

¿Está mal visto en general o supone un problema hablar sobre el TEPT (Trastorno de Estrés Post Traumático)? El estrés post-traumático y las lesiones cerebrales son la peor de las heridas de la guerra. Debilitan incluso mas que las lesiones físicas evidentes. No sólo las personas con este tipo de lesiones parecen normales a ojos de un observador no profesional, sino que a menudo tiene tanto miedo a la hora de hablar de sus problemas, que acaban convirtiéndose en invisibles. Los llamamos los “heridos invisibles”. Existe mucho miedo y desinformación a la hora de hablar de este tipo de problemas, muy comunes en los veteranos de guerra, incluyendo el suicidio.

¿Le tenemos demasiado miedo a la palabra cáncer?. ¿Necesitamos más información, mas psicología? Todos los que formamos parte de la vida deberíamos entender que el cáncer está ahí, que nos rodea y que de algún modo puede afectarnos. Puede que muchas personas estén menos familiarizadas con el cáncer y no se atrevan a hablar de ello, pero es absurdo, pues podemos y debemos hablar de la vida y la muerte sin problemas. Tenemos que darnos cuenta que la muerte es una parte integral de la vida y que no podemos tener uno sin el otro. Es mas, muchas personas con cáncer han descrito la enfermedad como si de un regalo se tratase, para ellos fue como un despertar.  Yo no le tengo miedo a la palabra cáncer, he trabajado con varios supervivientes de cáncer, perdido varios familiares y amigos por culpa del cáncer, así que personalmente lo veo como algo que forma parte de la vida. No debemos olvidar…que es un regalo importante darse cuenta que estamos vivos hoy.

Su cortometraje Living It Out ha sido apoyado por Catherine Taormina. ¿Qué nos puede contar de su experiencia? Catherine sufrió como consecuencia del cáncer, al igual que otras muchas personas durante la fase mas dura del tratamiento. Durante el rodaje tuvo sus momentos de bajón y se esforzó al máximo, como todo el equipo. A través de la película podemos hacernos una idea de lo que significa tener la vida, el día a día, completamente alterado por el cáncer, luchando para poder iniciar un camino de regreso a una nueva versión de lo que se entiende por normal.

¿Fue idea suya mezclar a supervivientes del cáncer con la montaña? Fue una de tantas y tantas ideas que aparecen a lo largo de conversaciones con amigos, donde comentamos posibles historias para hacer películas. A partir del momento en el que hablamos de la comprensión, el respeto y las experiencias personales de algunos de los personajes del corto, pensé que teníamos una gran historia. Raras veces soy yo el que viene inicialmente con una idea, creo que siempre se requiere de la interacción de otras personas para empezar a trabajar.

¿Cuál ha sido su película más difícil de rodar ? como director y  como cámara … High Ground o Blindsight tal vez algún título que desconocemos? El desafío mas importante al que me he enfrentado lo viví en una película relativamente desconocida, durante una ascensión al Everest por la norte. Decidimos esperar el momento ideal para atacar la cumbre , instalados a unos 7.500m. Teníamos tiempo. En aquel momento, no teníamos ni idea que otra expedición se encontraba en serios problemas durante el descenso de la cumbre. Fue cuando empezamos a escuchar mensajes de radio, donde se comunicaba que estaban bajando muy lentamente, a oscuras y sin oxígeno, cuando realmente pensamos que la situación era muy grave. Pasamos toda la noche y el día siguiente ayudándoles a bajar hasta el campo base avanzado. Estábamos totalmente agotados, pero todavía no habíamos subido a la cumbre y queríamos intentarlo. Descansamos un par de días, regresamos por la misma vía de ascensión y logramos hacer cumbre…pero nuestros cuerpos estaban realmente afectados por la presión adicional que llevábamos encima. Después de alcanzar la cumbre, se nos acabó el oxígeno para emergencias y recuerdo que tuvimos que ir con mucho cuidado durante el descenso. Para mi fue uno de los días mas largo de mi vida. Los días que pasé en el Everest fueron una experiencia realmente única.

¿Cómo vive el alpinismo Michael Brown? Las montañas, en general, ocupan una gran parte de lo que yo entiendo como espiritualidad. Me siento mucho mas vivo cuando estoy en una cumbre y puedo sentir el viento helado en mi rostro, parece como si tuviera mas energía. Cuando me pongo en marcha, siento como una fuerza poderosa que me obliga a seguir, a llegar a una cumbre y a ver por encima de la siguiente cresta o incluso mas allá. Soy de los que piensa que el alpinismo se debe vivir con mucha intensidad.

¿Cree que las montañas pueden ayudar al ser humano, incluso a curar o a vencer un grave problema? Las montañas son capaces de despertar emociones muy profundas en el ser humano. Fomentan muchas clases de espíritu y creo que le dan una buena sacudida a formas incorrectas de pensar. Cuando vamos a la montaña, nos damos cuenta de lo pequeños y vulnerables que somos, pero aún siendo tan pequeños, cuando alcanzamos nuestro objetivo, la montaña nos hace sentir grandes, enormes, nos regala emociones únicas. Dichas emociones nos ayudan, a nivel físico y emocional. A pesar de que en las montañas podamos sentirnos muy solos, dicho aislamiento nos ayuda a crear una mayor conexión con nuestro interior, y a través de dicha conexión, podemos conectar mucho mejor con la gente que nos rodea, afrontando retos y obstáculos. La montaña ayuda al ser humano, no tengo ninguna duda.

 

«Si tienes mil razones para darte por vencido, encuentra mil razones más para seguir adelante».

Víctor Riverola i Morera