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Alpinismo Cultura

Acuérdate de vivir

Acúerdate de vivir, aunque sea un poco. No, no estoy hablando del filme mexicano dirigido por Roberto Gavaldón en 1953, estoy hablando de tu vida, de mi vida, de vivir nuestras vidas. Desde lo alto de una cumbre vemos la vida en perspectiva, de forma serena, aprendiendo a escucharnos en silencio. Aunque muchos lo nieguen, el alpinismo es mucho mas que un deporte, es un modo de vida, una filosofía de vida, si me permiten llamarlo de un modo un poco mas…espiritual.

Acordarse de vivir significa darle la mano a tu hijo de vez en cuando, aprovechando ahora que todavía es pequeño y no ha empezado a insultarte por no dejarle salir de fiesta. Acordarse de vivir significa mirar a quien quieres y recordarle lo que sientes. Y si no quieres a nadie, pues significa quererte un poco mas a ti mismo, no te abandones. Acordarse de vivir significa ser sincero contigo mismo y con los demás, dejando a un lado lo banal. Dejar de preocuparse por temas que no aportan, centrándonos en aquello que nos llena. Preocuparse por lo que haces y lo que eres, no por el que dirán. Significa no tomarse muy en serio lo que digan aquellos que hablan sin conocimiento de causa y significa, mas que nada, disfrutar de cada segundo de tu vida.

Desde que nace, el ser humano quiere creer, quiere ser escuchado, quiere vivir consciente de que su existencia sirve para algo, desea ser útil, desea vivir. Desde hace siglos el hombre busca algo mas, necesita tener algo mas a lo que aferrarse, algo que le aporte esperanza, algo que responda a sus preguntas y en ocasiones, en demasiadas ocasiones se centra en su trabajo, en sus obsesiones…dejando a un lado su capacidad para vivir. Si no nos anticipamos a los imprevistos, si no esperamos lo inesperado en un universo de infinitas posibilidades podríamos hallarnos a merced de cualquier y de cualquier cosa que no pueda ser programada, etiquetada o clasificada.

El ser humano busca, sin pausa, llegando incluso a formular y a formularse millones de preguntas a lo largo de su vida. Preguntas que en ocasiones obtienen respuesta y en otras no. Y entonces aparece la ansiedad, el miedo, el pánico…dejando a un lado el milagro de la vida. Tenemos poco tiempo, no vivimos eternamente y menos quienes practicamos deportes donde la vida y la muerte conviven mas cerca de lo necesario. Muchos dirán que quienes desean vivir intensamente, dejando a un lado el que dirán, ignorando los convencionalismos sociales impuestos por un sistema corrupto e injusto…no ven la realidad. Dirán que estamos locos. A veces el peso de esta carga nos hace fallar y se rompe la frágil barrera de nuestra mente, dejando salir a los monstruos que moran en ella. Nos quedamos solos mirando al abismo, pensando que la única salida cuerda en un mundo de locos es la locura.

Acuérdate de vivir,  la herramienta mas poderosa que puedes tener a mano es tu mente.