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Hace tiempo que dejaste de ser tu, ya ni siquiera me miras

Hace tiempo que dejaste de ser tu, ya ni siquiera me miras como antes . Hace tiempo que dejaste la montaña y todo lo que conlleva para largarte muy lejos, sin cuerda, sin asegurar. Has creado una nueva zona de confort, tu zona de confort. Te crees alguien que vive por encima de los demás ¿verdad?, guapo o guapa, elegante, un personaje sofisticado, en forma, buen cuerpo, cuidas tu dieta, vistes bien, vaqueros ajustados, camisetas que destacan tu anatomía…ideal para el Instagram, Facebook o Twitter.

Cuando te preguntan ¿todo bien en el trabajo, ningún problema?, ¿qué contestas?…y no mientas, que mentir es muy feo, pero mentirse a uno mismo es de gilipollas. Recuerda que en el fondo no eres libre, siempre acabas trabajando para alguien, aunque te creas muy libre, normalmente siempre hay un hijo de puta o varios hijos de puta, a quienes les importas una mierda, pero como crees que ahora eres independiente y genial, te abres al nuevo mundo con ilusión, ¡que bien que estamos ahora!, y si hace sol, es ideal.

Las ganas de crear algo propio, algo único, la ganas de innovar…descansan en paz. Ahora vives en un mundo nuevo fascinante, lleno de amigos y amigas super cool, que te descubren lugares y locales super cool, gente que no conoces pero que crees que conoces. Gente a la que en el fondo, puede que también les importes una mierda, pero que por interés o aburrimiento, se pegan a ti con la mejor de sus sonrisas. Conoces a gente que viene y que va, poco a poco vas ganando confianza en tu nueva zona de confort, olvidando de donde vienes y quien eres. Poco a poco vas olvidando a tus verdaderos amigos, a tu familia y en breve te olvidarás de ti, muchos ya no saben ni quienes son. Recuerdo la letra de la canción: – You live in a world of excess. 
Where more is more and less is much less
. A day without fame is a waste
, and a question of need is a question of taste. You’re so flamboyant the way you look
. It gets you so much attention
…Your sole employment is getting more
, you want police intervention… y lo que sigue todavía es mas duro.

Resulta emocionante, excitante, seductor…el poder vivir una vida que nos permite mantenernos alejados de una realidad que nos persigue, de la cual no podemos desprendernos fácilmente. La realidad (y la verdad) está ahí fuera, pues tu y yo la creamos, está ahí, por mucho que cierres los ojos. Está cerca, lejos o muy lejos, pero existe, está ahí. Luego te dicen que nos pasamos la vida huyendo y crees que el mundo no te entiende. Invertimos un tiempo precioso de nuestras vidas  escapando de la realidad, algo que no siempre debe ser negativo, pues para algunos la realidad es maravillosa, pero por regla general, las escapadas son búsquedas, sean temporales o de la larga duración.

La nueva vida te ayuda a olvidar el placer de escribir, de buscar palabras, y cuando el diálogo y la lógica se largan de vacaciones, rápidamente conoces a nuevos amigos, nuevos novios, polvos rápidos, solo es sexo, no hay tiempo para nada mas, pocas cenas con velas, aunque puede que alguna caiga, no matemos lo poco que nos queda, pero reconoce que no hay tiempo para dar paseos por el parque. Da igual, ahora viene el momento en el que te dicen que no hace falta pensar tanto, pensar cansa, no ayuda a ser feliz, porque eres genial, independiente, sofisticado o sofisticada. Ya no dejas que te sorprendan como antes, no hay mucho tiempo para trabajar en algo constructivo, y menos para enamorarse…mas o menos como se siente George Clooney con Vera Farmiga en Up in the Air, de Jason Reitman, obra maestra por cierto, de visión obligada.

El pasado es un hijo de la gran puta. El pasado es un cabronazo que se cree mas cool que nosotros. El pasado es una losa, una responsabilidad que nos ha dejado momentos maravillosos, frutos perennes nacidos de una siembra que en su momento fue maravillosa. Pero mejor lo dejamos donde está. Peligro, no tocar. En ocasiones, el ser humano tiene que luchar tanto por la vida que no tiene tiempo de vivirla, pero ahora tenemos la solución. ¡Aleyuya!, ahora tenemos las redes sociales, son geniales ¿no crees?, quedan muy bien. Que valientes somos en Twitter, Facebook, Wassup…sin olvidar el clásico e-mail. Somos geniales, los mejores amigos del mundo. Dime lo que quieres escuchar o leer y lo tendrás, lo que quieras. Ahora incluso besamos, reímos o lloramos virtualmente, todo es posible, incluso el sexo virtual en Skype. ¿Tanto cuesta decir la verdad a la cara, mirándonos a los ojos?, cada día es mas difícil, porque te aleja de tu nueva zona de confort.

Hace tiempo que ya no subes montañas, hace tiempo que no te cansas de verdad, hace tiempo que no me ves, porque no me miras. Recuerdo cuando cansarse significaba sudar por voluntad propia, no porque otros te obliguen a hacerlo. Tengo muy claro que hoy en día, nuestras vidas han pasado a ser digitales, nuestros amigos virtuales, y casi todo lo que queremos saber, está a un solo click de distancia. Experimentar el mundo a través de información de segunda mano no es suficiente. Si queremos autenticidad, tenemos que producirla, crearla. Nunca conoceremos nuestro potencial total, a menos que nos obliguemos a descubrirlo. Se trata del autodescubrimiento, el que inevitablemente nos lleva a los lugares mas salvajes y espectaculares del planeta Tierra. El ser humano es fascinante.

Si has leído hasta aquí todavía hay esperanza, significa que te gusta leer, algo milagroso hoy en día. Enhorabuena. Dejar atrás una parte de tu vida implica o conlleva una gran responsabilidad. Existen cosas peores que estar solo pero a menudo lleva décadas darse cuenta y la mayoría de las veces cuando lo haces es demasiado tarde y no hay nada más terrible que demasiado tarde.

No obstante, sigo pensando que darse por vencido es la primera manera de perder.